Down Huesca recoge el relevo de la Fundación Crisálida en su camino a Santiago
HUESCA.- Un pequeño ramo con diez claveles rojos, con los tallos envueltos por un papel empapado en agua y todo ello cubierto por un plástico y una goma para sujetarlo. Ese ramo es "el peregrino que salió el domingo de Camporrells con la idea de llegar el día 9 de noviembre a Santiago de Compostela".
Sus portadores, personas con discapacidad, ya que se trata de una iniciativa de la Fundación Crisálida que, conmemorando el 40 aniversario de la "Revolución de los claveles", quiere rendir homenaje a ese acontecimiento sin armas que vivió Portugal.
Ayer, el ramo llegó a la capital oscense, donde Iris, de la Fundación Crisálida, se lo entregó a Lorena, de Down Huesca. Atentos a este gesto Lidia, José y Daniel que, junto a Elías Vived, llevaron el ramo hasta Chimillas, donde les esperaban miembros de la Asociación del Camino de Santiago de Huesca, así como seis miembros de Crisálida que participan en esta aventura, entre ellas el presidente de la fundación, Jacinto Marqués, Aleix, que se sumó en el recorrido, David, Edu, Martí y otras dos personas que viajan en una furgoneta y se ocupan del avituallamiento.
El relevo se hizo delante de la sede de Down Huesca y desde allí se trasladaron hasta Chimillas por el camino de la Alberca de Cortés. El paseo resultó muy grato y agradable para los seis chavales.
Loreto y Lidia, y algún rato Daniel, se encargaron de llevar el ramo, en todo momento acompañados por José y Elías, además de Iris y Aleix que desde Chimillas continuaron el camino hacia Puente la Reina.
Elías Vived comentó a este periódico que desde Down Huesca tienen "un sentimiento de solidaridad con las organizaciones de discapacidad que desarrollan actuaciones tan interesantes como las que hace la Fundación Crisálida".
Desde hace varios años mantienen relación y cuando conocieron esta iniciativa y el esfuerzo que ella supone, "no pudimos más que alegrarnos por ello y apoyar en la medida que podemos". Elías Vived reconoció que es "muy bonito el mensaje de Crisálida porque las personas con discapacidad tienen mucha competencia y son capaces de muchas cosas, pero para la guerra siempre serán discapacitados y, ójala, esa discapacidad cundiera también en otras personas".
Ese apoyo llegó ayer en forma de desayuno, ya que las ocho personas de la fundación fueron recibidas en Down con un suculento almuerzo. Alrededor de la mesa compartieron tortilla de patata y otras viandas e intercambiaron impresiones.
Tras un descanso, sin duda merecido, comenzó la segunda etapa de este camino. Down Huesca recogió simbólicamente el testigo "y con mucho gusto lo vamos a llevar unos kilómetros". Algo que el domingo también hizo gente de la Asociación Down de Barbastro y Monzón.
Ese gesto se irá repitiendo por diferentes ciudades, entre ellas Logroño y Burgos, donde han contactado con asociaciones para que se sumen a esta iniciativa y les hagan el relevo. "No está todo organizado porque eso rompería la magia que puede suponer encontrar un peregrino anónimo al que le contemos la idea y durante un trayecto del camino quiera llevar el ramo", apuntó Marqués, que confía que este hecho se produzca y que sea el ramo de claveles rojos que salió ayer de Camporrells el que el próximo domingo entre en la iglesia de Santiago, donde los miembros de Crisálida asistirán a la misa del peregrino.
Jacinto Marqués recordó que la idea es que "el ramo vaya pasando de mano en mano, de corazón en corazón, que no se detenga en las 24 horas del día y en una semana de luna llena, que nos facilita caminar por las noche, aunque llevamos linternas".
En esta iniciativa hay varios retos y el principal es "intentar organizar a las personas que van a hacer los relevos. "El de Huesca es el segundo", dijo Marqués que, aunque no sabe si lo van a conseguir, "lo que está claro es que lo vamos a intentar, porque el éxito es el intento".
Celebrar "nuestra maravillosa discapacidad para la guerra", como apuntó Marqués, cobra forma en un pequeño ramo de claveles y sirve de homenaje a "una revolución que se hizo sin tiros, sin muertos..., pero que, a pesar de eso, fue una revolución que con 24 horas cambio la historia de Portugal y fue un testimonio para el mundo".
Fuente: Diario del Altoaragón. 04/11/2014














