El altoaragonés Antonio Valdés Palacio publica la segunda parte de El regeneracionista
Antonio Valdés Palacio vuelve a ofrecer una serie de textos regeneracionistas a modo de pequeños artículos sobre temas de más actualidad que nunca. En este nuevo trabajo, El regeneracionista (2º parte), el autor trata de resolverlos problemas que afectan a la población. "Las soluciones son viables, pero todo esto conlleva una distribución de las riquezas para evitar situaciones de pobreza como las actuales", señala el autor,
"porque la tremenda inflación y el caciquismo siguen presentes en España".
HUESCA.- Valdés pone de manifiesto que los trabajadores tienen, cada vez, menos derechos y hace una comparación entre la situación actual que atraviesa el país y la restauración borbónica que tuvo lugar después de la primera república, la Gloriosa. Un sistema de dos partidos con gobiernos alternantes que no consiguen solventar la crisis económica que lleva arrastrando España en los últimos años.
Como defensor de Joaquín Costa y gran apasionado del campo, Antonio considera que "el sistema político debería dar apoyo a la agricultura, la ganadería y a la educación, como pilares básicos para modernizar el país y salir. País sin agricultura, es ruina segura. Si esto no funciona, no funciona nada porque es de lo que vivimos. Alrededor de ella hay muchos empleos indirectos".
Valdés aboga por "un cambio global para recuperar el compañerismo y la solidaridad que se han perdido en esta sociedad maquiavélica donde el fin justifica los medios". Preocupado por su país, reclama una "población que se de cuenta de las circunstancias, que se apoye y que salga a la calle". La desconfianza en los políticos es debida a los casos de corrupción y a las políticas poco sociales que llevan a cabo. "Nos estamos quedando sin clase media, solo a este paso va a haber pobres y multimillonarios como en las repúblicas bananeras". El autor señala no estar de acuerdo con la emigración española que se está dando a causa de la precaria situación laboral y el numero registrado de jóvenes en paro. Actualmente, trabaja en la huerta ecológica de Arcadia e intenta promover esta agricultura como una salida para crear empleo. "Los ayuntamientos tienen que fomentar más esta modalidad con mercadillos y ayudas; los precios son un poco más elevados pero la calidad es excepcional".
El regeneracionista (2ª parte) busca ayudar a los políticos para que cumplan con su deber y acaben con la situación actual de desigualdad y pobreza. El elevado número de familias en riesgo de exclusión ha alertado al autor, que intenta terminar "con el egoísmo que impera en el país" para dirigirse hacia una mentalidad "más humanizada".
Fuente: Diario del Altoaragón. 29/07/2014














