Se convocan cuatro programas de los que se podrán beneficiar mil trabajadores
El Gobierno de Aragón, a través del Instituto Aragonés de Empleo (Inaem), destinará 3,8 millones de euros para subvencionar todos los proyectos recogidos en las cuatro convocatorias para el fomento del empleo, el estímulo del mercado de trabajo y la integración laboral de personas discapacitadas,
con las que pretenden crear unos 1.100 nuevos empleos.
HUESCA/ZARAGOZA.-Las convocatorias, que aparecieron en el Boletín Oficial de Aragón (BOA) el pasado 22 de julio y que fueron presentadas ayer por el consejero de Economía y Empleo de Aragón, Francisco Bono, y el director gerente del Inaem, Jorge Escario, están divididas en cuatro programas.
El primero está encaminado al fomento del empleo y el estímulo del mercado de trabajo para empleados mayores de 45 años, menores de 30 y parados de larga duración, y es la convocatoria con más cuantía, con 2.350.000 euros.
Las ayudas, que pueden ser solicitadas por cualquier empresa, oscilan entre los 1.800 y los 4.000 euros y, como novedad, en esta convocatoria se incluyen también los contratos temporales, siempre y cuando tengan una duración mínima de un año, así como los contratos en prácticas y de formación y aprendizaje y con jornadas a tiempo parcial no inferior al 50 por ciento que una estándar.
Se estima que este conjunto de medidas permitirán favorecer la contratación de más de 850 trabajadores en situación de desempleo, que tendrán que ser solicitados por las empresas interesadas en las oficinas de empleo mediante la presentación de la correspondiente oferta de trabajo.
El objetivo es, según Escario, "que la contratación se agilice", para lo que han interpuesto "las mínimas trabas posibles".
El segundo programa pretende fomentar la contratación de personas con discapacidad en el mercado de trabajo. En este caso se ofrecen subvenciones tanto por la contratación indefinida, como por la contratación temporal o la conversión de contratos temporales en indefinidos de trabajadores con alguna discapacidad en un grado de al menos el 33 %. Igualmente se establecen subvenciones dirigidas a la adaptación de puestos de trabajo a la condición de discapacidad de las personas contratadas y a la eliminación de barreras o adopción de las medidas de seguridad que el puesto de trabajo precise.
A este programa se destinan 515.500 euros y se espera favorecer el empleo de unos 150 trabajadores con discapacidad.
El tercero, que nace de un acuerdo de la Mesa de la Discapacidad, está destinado al apoyo de la actividad profesional de los Centros Especiales de Empleo (CEE) y, con una dotación de 550.000 euros, está previsto que contribuya al empleo de unos 100 trabajadores, entre personal técnico y encargados de apoyo a la inserción, que dan servicio a más de 700 discapacitados con especiales dificultades de inserción.
Los requisitos para acceder a estas ayudas son un grado de discapacidad mayor del 33 %, con especial énfasis en los que presentan un grado de discapacidad física o sensorial superior al 65 %, así como afectados por parálisis cerebral, enfermedades mentales o algún tipo de discapacidad intelectual, los cuales, por ejemplo, podrán contar durante un año más con estos equipos profesionales.
Por último, con una partida de 400.000 euros, se subvencionarán inversiones por inmovilizado en los Centros Especiales de Empleo, con un tope de 12.000 euros por trabajador y de 50.000 por centro.
Estas ofertas, aunque es la empresa quien tiene en todo caso la decisión final, se han de canalizar siempre a través del Inaem, que prevé que se consuman al cien por cien, y se podrá aplicar con carácter retroactivo a los contratos formalizados desde el 9 de mayo al 30 de septiembre, excepto en las ayudas a la discapacidad, en las que la retroactividad se amplía hasta el 1 de octubre de 2013.
Así, Bono señaló que estas medidas son una muestra de la voluntad del Ejecutivo autonómico en la reducción del desempleo y suponen ir "un paso más allá" en la integración de las personas discapacitadas a través del trabajo. En este sentido, quiso recalcar que estos programas no han de considerarse desde "el punto de vista benéfico", sino desde el punto de vista social y de la integración.
Asimismo, el consejero reiteró que los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) confirman - "con las puntas que haya en diferentes meses"- una "consolidación en la senda del empleo", aunque reconoció que no se produce "con la velocidad que todos desearíamos".














