Quince jóvenes universitarios conviven con diecisiete chavales de Down Huesca en un campamento de trabajo en Fonz
DEL 13 AL 27 de julio, 15 jóvenes de diversos puntos de España, de entre 18 y 25 años y la mayoría universitarios, conviven en el albergue "La Sabina" de Fonz con 17 chavales de la Asociación Down-Huesca. El campamento "mixto", valga el término, cuenta con el respaldo del Instituto Aragonés de la Juventud
, y la experiencia de "vida independiente y compartida por personas con diferentes aptitudes" supone una novedad en el granado calendario de actividades de la asociación. El balance de la primera semana no puede ser más alentador: los jóvenes de Down andan contentos y motivados por sus nuevos amigos, y los universitarios coinciden en apreciar que la convivencia es "tremendamente enriquecedora".
Las instalaciones de "La Sabina", hasta hace unos meses abandonadas y objeto de actos vandálicos (el proyecto de una granja escuela no llegó a puerto), sacan hoy una pinta estupenda gracias al trabajo de una cuarentena de socios de Down-Huesca de las comarcas orientales (y alguno de la capital). El vicepresidente de la asociación, Máximo López, lo subrayó el viernes pasado:
"Desde primeros de año, nos hemos juntado los sábados para limpiar, arreglar y acondicionar las estancias y ya podemos hablar de un albergue muy digno. Este es un proyecto que nos ilusiona muchísimo y que no va a parar de crecer. El reto es acabar el edificio principal, y confío en alcanzarlo en tres o cuatro años con ayudas institucionales".
El alcalde de Fonz, Toño Ferrer, incluso se emocionó: "Esto es como una utopía hecha realidad. No exagero. Las emociones se palpan. Los chavales con discapacidades están encantados y la conexión con la gente del pueblo es estupenda. Cuando pienso en las montañas que hacemos de pequeños problemas y la alegría y solidaridad que reina en el albergue, me obligo a reflexionar".
Todos crecemos Jon, de Valencia, y Laura, de Granada, hicieron de portavoces de los universitarios. El primero dijo: "Yo entiendo que estamos trabajando desde la base para construir una pequeña sociedad. Crecemos y aprendemos los unos de los otros. Uno de los aspectos que más valoro es que los voluntarios tenemos las mismas inquietudes, y eso lo hace todo más fácil". Y la granadina apostilló: "Me encantan las asambleas en las que decidimos qué queremos hacer y cómo. Cada día aprendo algo. Es una vivencia irrepetible".
Jorge Arbués, uno de los directores de los campamentos estivales, opinó que "La Sabina" representa un "punto de inflexión" en el historial de Down-Huesca. El programa es variado: del 27 de junio al 2 de julio, un encuentro de socios de Down-España (el albergue tiene una capacidad de 30 plazas); del 13 al 27 de julio, el campo de trabajo "mixto"; del 28 de julio al 2 de agosto, un campamento de iniciación (para niños de siete, ocho y nueve años); y del 31 de agosto al 7 de septiembre, un campamento internacional con invitados de Sicilia e Irlanda.
A las nueve y media de la mañana, tras el desayuno, los jóvenes se reparten en dos grupos. Uno se encarga de las labores de la casa (limpiar, cocinar...) y el otro de la mejora del entorno. A lo largo de la mañana se entremezclan dos descansos, y siempre hay tiempo para visitar la piscinas, las excursiones (Balcón del Cinca, castillo de Monzón, Alquézar, Bierge...), las charradas, las canciones, los juegos de campamento, la música y el baile.
TRIBUS Y VALORES
Elías Vived, psicólogo de Down-Huesca y codirector de "La Sabina", indica: "Llevamos mucho tiempo pensando qué tienen que hacer los jóvenes con discapacidad para integrarse socialmente, y aquí el punto de partida es otro: qué podemos hacer los demás. Compartir todo durante 24 horas cambia la visión. Funcionamos con un esquema de apoyos y oportunidades. Me gusta hablar de "tribus y valores", de interconexión, de aprendizaje mutuo.
¿Cuál ha sido la mayor satisfacción de la primera semana Vived: "Constatar que al segundo día surgían por doquier brotes afectivos y emocionales en ambas direcciones. La espontaneidad y la sana curiosidad por conocer al otro. Y el compromiso y la generosidad de los universitarios. Antes de criticar el "pasotismo" de los jóvenes, habría que ver a estos. Te hacen creer en un futuro esperanzador".
Fuente: Diario del Altoaragón. 25/07/2014














