Las Veladas de Arte Violetas arrancaron ayer en la plaza de San Pedro de Huesca con una invitada de lujo, la cineasta y también actriz Lucina Gil, que cautivó a los oscenses con las proyecciones de tres de sus obras. Entre cinta y cinta, la realizadora consultó al público sus impresiones y compartió con ellos algunas de las experiencias vividas durante el rodaje. A pesar de que la noche se quedó un poco fría, el público disfrutó de una magnífica primera "velada violeta". En la imagen queda retratado el momento de la apertura. .














