HUESCA.- El azul es el color distintivo del autismo, el que se ha querido utilizar para representar este trastorno y hacerlo visible ante la sociedad. Por eso, la Asociación Autismo Huesca se lanzó ayer a la calle para repartir globos tintados como el cielo más despejado y concienciar a la sociedad de que esta realidad existe. Su presidente,
Severo Acín, elegido hace sólo unos días para este cargo, se puso a la cabeza. A las puertas del Hotel de las Asociaciones y sede de Bantierra, estuvo dando ejemplo a pesar de la lluvia. "Lo principal es que la gente nos conozca y sepa lo que pasamos los críos y las familias -manifestó-.
Cada vez la gente se va concienciando más y para eso son fundamentales los medios de comunicación. Gracias a la divulgación, la gente se da cuenta de los problemas que hay en la calle".
Observa que el autismo es un trastorno "tremendamente complicado", que afecta a la manera de relacionarse. "Aparentemente, a estas personas no les ocurre nada, por eso cuando su comportamiento no es el que se espera hay quien piensa que son unas mal educadas -indica-. Lo único que les ocurre es que actúan de una manera diferente".
Vivir en una ciudad pequeña como Huesca tiene sus ventajas e inconvenientes. "Prácticamente no hay servicios sociales para estos casos", asegura, y explica que su hijo de nueve años ha tenido que ir a estudiar a Monzón, al colegio especial La Alegría, porque en uno ordinario de Huesca no podían atenderle debidamente. "Lo bueno, es que aquí prácticamente nos conocemos todos, y cuando vas siempre por los mismo lugares la gente ya sabe lo que te ocurre", apunta.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, instó a la comunidad internacional, en el Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, a "apoyar programas de educación, oportunidades de empleo y otras medidas" para crear un mundo más "inclusivo" con las personas autistas.
Fuente: Diario del Altoaragón. 03/04/2014














