Entidades de la ciudad volverán a acoger este verano a niños con discapacidad
El pueblo saharaui y la capital altoaragonesa mantienen un estrecho lazo a través de Alouda, una asociación oscense que, además de colaborar enviando alimentos de forma periódica a este territorio del Sáhara Occidental,
acerca a la provincia a niños que viven en los campamentos de refugiados saharauis a pasar el verano en familias de acogida.
HUESCA.- Las pasadas vacaciones estivales, por primera vez, en ese grupo de menores que llegó al Alto Aragón estaban cinco niños con discapacidad, que compartieron vivencias y experiencias con los usuarios, voluntarios y profesionales de entidades como Aspace, Atades y la Fundación Rey Ardid.
Ayer, con motivo de la visita del director de los Centros de Educación Especial y Ciegos de los campamentos de refugiados saharuis, Mohamed Salem, a Huesca, esos lazos se reforzaron y el programa de Vacaciones en Paz tendrá continuidad este verano con la presencia de otros niños con discapacidad, gracias a la implicación del Ayuntamiento de Huesca y de la Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad de Huesca (Cadis).
Así lo confirmó ayer la responsable del centro escolar de Aspace Huesca, Begoña Buesa, que se acercó al Casino de Huesca a escuchar la conferencia que impartió Salem sobre discapacidad en los campamentos de refugiados saharauis.
Buesa, que vivió muy de cerca el año pasado la experiencia con los cinco niños saharauis con discapacidad, hizo un balance "muy positivo" de la iniciativa.
"Fue muy enriquecedor, todos aprendimos mucho porque, al ser la primera vez, fuimos poco a poco descubriendo su día a día y sus necesidades", expresó.
En el breve periodo de tiempo que estuvieron los chavales en Aspace, (fueron unos quince días y luego se trasladaron a otra de las asociaciones participantes en la iniciativa), Buesa consideró que su mejoría fue "muy importante".
Los niños fueron sometidos a valoraciones médicas y nutricionales y se les pusieron unos itinerarios que mejoraron su estado de salud de forma considerable, apuntó. De hecho, recientemente han sabido que uno de los menores que llegó el verano pasado a Huesca con frecuentes crisis epilépticas "ha mejorado mucho este año" gracias a las prescripciones médicas que recibió en la capital oscense.
Y es que, aunque en los últimos años se han creado en los campamentos de refugiados saharauis nueve centros de educación especial para atender las necesidades de este colectivo, todavía resulta "muy difícil" llegar a toda la población con discapacidad del Sáhara Occidental, destacó Salem, quien apuntó que tienen contabilizadas unas 3.600 personas con discapacidad, de los que sólo 354 son atendidos en dichos centros.
"Nuestra realidad es la de un pueblo que vive en el exilio hace más de cuarenta años", dijo en su intervención el saharaui, al tiempo que agregó que venía a Huesca "en representación de las personas que viven en la pobreza más extrema y que tienen discapacidad".
"Una realidad terrible, continuó, porque si en España lleváis varios años en esta situación y lo llamáis crisis, nosotros tenemos que inventarnos una nueva palabra para explicar lo que sufre nuestro pueblo después de más de cuarenta años de pobreza".
Salem introdujo al público en la situación política y social del pueblo saharaui y repasó la historia y el trabajo que realizan desde los nueve centros especiales de educación que han creado en los campamentos de refugiados saharauis.
Por último, antes de pasar a proyectar un vídeo en el que se recogía todo este trabajo, Salem obsequió al Ayuntamiento de Huesca, a la Asociación Alouda y a Cadis con tres obsequios, como muestra de su gratitud a su solidaridad.
Fuente: Diario del Altoaragón. 27/02/2014














