El presidente de la Diputación de Huesca destacó la mejora para los usuarios
La alimentación de las personas con parálisis cerebral exige algunos requerimientos. La mayoría de ellas come productos triturados en mayor o menor medida, porque no todos mastican o no lo hacen con la misma eficacia.
El Centro Don Juan de Borbón de Aspace Huesca va a disponer a partir de ahora de una cocina que en el plazo de un mes se encontrará ya a pleno rendimiento, una mejora muy importante que le va a permitir controlar todas las cuestiones relativas a la nutrición de sus usuarios, lo que supondrá un salto de calidad que ayer se celebró en las nuevas instalaciones con un sencillo acto. En él participaron el presidente y el gerente de la asociación, Manuel Rodríguez y Francisco Ratia, respectivamente, usuarios y trabajadores del centro, así como responsables de la Diputación de Huesca, su presidente, Antonio Cosculluela, y el diputado de Servicios Sociales, Luis Felipe, que han colaborado decisivamente en el proyecto.
La nueva cocina, con la que se servirán 70 comidas y 21 cenas diarias, posibilitará el manejo de las texturas, hacer comida de temporada y prepararla justo antes de servirla. "Hace tiempo que lo reivindicábamos, porque para nosotros supone un salto de calidad importante, poder hacer aquí la comida para nuestros usuarios", manifestó Manuel Rodríguez.
El hecho de que las inversiones sean ahora tan difíciles de conseguir, les llevó a pensar que la primera Marcha Aspace, entre otros objetivos, podía ayudarles a recaudar fondos para este proyecto. El presidente aprovechó el acto de ayer para dar de nuevo las gracias a todas las personas que realizaron el recorrido y a las que colaboraron de alguna manera -en total hubo 1.660 inscritas-, y especialmente se dirigió a la Diputación Provincial de Huesca, que permitió a la entidad completar los recursos necesarios para la "magnífica" cocina, de la que espera un servicio "excelente".
La cantidad recaudada entre "marchosos" y patrocinadores ascendió a 22.000 euros (de los que hubo que descontar gastos) y la Diputación aportó en torno a 70.000, para completar los 90.000 que se han destinado a la obra civil y el equipamiento de la cocina, en un antiguo archivo donde se guardaba el material de cestería de adultos.
Las obras han consistido en una reforma completa del espacio (desagües, alicatados, un falso techo y todas las instalaciones) y se ha dotado a la sala de aparatos y electrodomésticos como un horno -que puede preparar hasta cinco comidas distintas a la vez-, cámaras de congelación y refrigeración, mobiliario y una despensa, entre otros. "También queremos que nuestros usuarios hagan alguna actividad aquí, porque les gustará", agregó Manuel Rodríguez.
QUINCE AÑOS DE COLABORACIÓN
Antonio Cosculluela recordó que cuando él y Luis Felipe estudiaron el proyecto de la cocina que les había presentado Aspace lo encontraron "muy interesante", como ocurrió en su día también con el de la lavandería. "Cualquier cosa que nos plantea Aspace para nosotros es prioritaria", aseguró, y coincidió con Manuel Rodríguez en señalar que ésta inversión supondrá un ahorro económico para la asociación, pero, sobre todo, "la mejora alimenticia para los residentes".
Cosculluela recordó su primer contacto con Aspace hace quince años, cuando entró como presidente de la DPH. En principio fue una colaboración puntal, que dio como fruto el transporte que traslada hasta Huesca a todos los usuarios de Aspace que residen en distintas localidades del Alto Aragón.
La relación se ha mantenido con el tiempo y la Diputación asigna todos los años una cantidad a esta asociación, y si hay posibilidad a final de año, alguna cantidad para un proyecto extraordinario.
El presidente de la Diputación destacó la "extraordinaria" función que cumple Aspace, la implicación de las familias y los trabajadores, y se mostró convencido de que la administración no sería capaz de sacarle el mismo rendimiento a los recursos que gestionan.
Fuente: Diario del Altoaragón. 20/02/2014














