Loreto Zapater, logopeda e intérprete de lengua de signos.
Loreto Zapater Bayona es vecina de Velilla de Cinca, aunque reside en Zaragoza, donde trabaja como logopeda y como intérprete de Lengua de Signos, en cuya actividad profesional está volcada. Zapater fue la encargada de inaugurar las XXIV Jornadas Culturales de su municipio y lo hizo con una conferencia titulada "Sordera: mitos y realidades".
JAVIER FONCILLAS 19/05/2013
BALLOBAR.-Cuando le propusieron abrir la programación recibió una grata sorpresa. "Me hizo mucha ilusión este ofrecimiento para participar en un evento tan significativo y con tanta tradición en Velilla de Cinca", señala.
Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, visitó la escuela de este municipio del Bajo Cinca, en la que ofreció una charla para los alumnos. "Fue una experiencia muy gratificante, ya que considero imprescindible para la educación de los niños que conozcan la realidad de la discapacidad".
A su profesión se le denomina Intérprete de Lengua de Signos Española, que es "el recurso humano que facilita la comunicación entre las personas sordas y las oyentes".
Su labor se realiza en cualquier lugar que se pueda imaginar "ya que el intérprete es necesario en situaciones cotidianas". Entre éstas destaca ir al médico, realizar gestiones bancarias, juicios, notarías, seguridad pública y protección civil, académico y de formación en institutos, universidades, academias, entrevistas laborales, religiosos, servicios de interpretación telefónicos y de traducción de textos, en las administraciones públicas y organismos, empresas privadas, así como en actos públicos, congresos, conferencias y medios de comunicación.
Considera que la denominación de "sordomudo", es algo a lo que la sociedad se ha referido tradicionalmente "de modo erróneo para hablar de las personas sordas". Zapater puntualiza que "dicho término responde a una concepción patológica de las personas sordas y puede ser percibida por muchas de ellas con connotaciones peyorativas, como si no tuvieran capacidad de comunicación". Y concluye que "realmente pueden acceder tanto a la Lengua de Signos como a la lengua oral mediante una educación adecuada".
El término apropiado para dirigirse a este colectivo es el de persona sorda. A través de su experiencia, Loreto Zapater conoce de primera mano los problemas a los que se enfrenta una persona sorda en la vida cotidiana.
Esta pedagoga considera que las barreras de comunicación "constituyen uno de los principales obstáculos a los que se enfrenta una persona sorda en su día a día" Y añade que "son barreras invisibles para la sociedad pero que afectan a la persona sorda agravando su aislamiento social". Por ello no duda en afirmar que "los problemas que las personas sordas encuentran son barreras en todos los ámbitos: sanitarios, culturales, lúdicos, etcétera".
Fuente: Diario del AltoAragón, 19/05/2013.














