A finales de mes concluirá la recogida de dinero realizada bajo el lema "Sueño con duplicar sonrisas".

Sueño con duplicar sonrisasGloria Sola, Rosa Bilbao, Pili Andrés, Pili Estaún, Inma Cerezo y Pili Acero viven con otros compañeros y compañeras en los apartamentos tutelados del complejo Manuel Artero de Atades, a unos pocos kilómetros de la ciudad de Huesca. Las estancias tienen capacidad para dos o cuatro personas, con sus dormitorios, sus baños, su sala de estar y una pequeña cocina.

Comparten las tareas y cumplen a rajatabla unas normas elementales de convivencia.

MYRIAM MARTÍNEZ 19/03/2013

"Por la mañana nos levantamos a las siete y media. Nos duchamos, nos vestimos, hacemos las camas, limpiamos y, mientras una prepara el desayuno, otras ponen la mesa, los platos, las cucharillas y las servilletas", explica Inma Cerezo, al tiempo que abre la puerta del frigorífico y muestra unos cuantos alimentos perfectamente ordenados en su interior. "Yo como fruta y pan tostado, porque estoy a régimen", añade.

Después, friegan los tazones, limpian los armarios, recogen y cada una acude a realizar su trabajo, en el centro especial de empleo o en los talleres ocupacionales. Inma y Pili Acero, por ejemplo, ejercen diferentes tareas en el taller ocupacional de jardinería, desde repicar a mano los rosales o pasar el soplador para limpiar las hojas secas hasta preparar las macetas y las plantas o llevarlas al lugar de venta. Su horario es de nueve y media a una y media, por la mañana, y de tres a seis y cuarto, por la tarde.

Las comidas y las cenas las realizan en un espacio común que hay en el edificio, y aprovechan también las horas vespertinas para llevar a cabo otras actividades de carácter lúdico o formativo, en su propio club de ocio Pieconbola o, por ejemplo, las que organiza Cadis. Inma comenta que ella participa en los proyectos de comunicación, entre otros en la sección Igual Dá, que publica DIARIO DEL ALTOARAGÓN en su dominical.

Las habitaciones están decoradas con un toque muy personal. Abundan los peluches y las fotografías familiares. Sentada en su cama y rodeada de muñecos, Gloria Sola se lamenta de lo poco que colabora una de las compañeras que acaba de instalarse en su apartamento, a quien ya se lo ha hecho saber, pero se muestra comprensiva y recuerda que a ella también le costó adaptarse los primeros días. "Me gusta vivir sola -reconoce-, porque yo ya sé lo que tengo que hacer y nadie me manda". A Gloria no le asusta el trabajo. Se dedica a las labores de limpieza del complejo de Atades y de uno de los edificios de oficinas y servicios del Gobierno aragonés. "Allí conozco a todos y me gusta mucho ir porque confían mucho en mí", asegura.

Con una sonrisa perfecta, Pili Acero muestra su lado del dormitorio, perfectamente ordenado. También reside en los apartamentos y asegura estar muy satisfecha en ellos. Le gusta practicar atletismo los sábados y ha participado en los Campeonatos de Senderismo de Alcorisa. Este año no tiene previsto ir, prefiere subir al Pirineo para disfrutar con las raquetas de nieve y por la noche bajar a dormir a Martillué.

Rosa Bilbao y Pili Estaún ocupan un apartamento con otras dos residentes más. Rosa trabaja en la lavandería y Pili, en el taller ocupacional de electricidad. Pili está ilusionada con un curso de cocina programado por Atades que le interesa mucho. "No se sabe el día de mañana lo que puede ocurrir y, si sabemos limpiar y cocinar, ya sabemos lo imprescindible", afirma. Quiere aprender a hacer platos de sopa, pollo y carne, y contárselo a su madre, que vive en una residencia de Grañén, y a sus tíos, a los que adora.

DESEO DE INDEPENDENCIA

El deseo de independizarse del hombre y la mujer obedece a una necesidad que se plantea en un momento determinado de la vida de avanzar en el crecimiento y la libertad individual. Sin embargo, las personas con discapacidad intelectual que también comparten esta aspiración natural no han podido encontrar respuesta a sus inquietudes, porque tradicionalmente han vivido bajo el manto protector de las familias y en un ambiente de cierto aislamiento propiciado por la indiferencia, la incomprensión y hasta el rechazo de la sociedad. No se han tenido en cuenta sus diversas características, que hacen que muchos de ellos, con los apoyos necesarios, sean perfectamente capaces de desarrollar un alto grado de autonomía.

De un tiempo a esta parte, esta situación está cambiando. Las familias y los colectivos del tercer sector, que son siempre los que han tirado del carro para iniciar las grandes y pequeñas transformaciones que se están produciendo en este campo, están trabajando para ofrecer a las personas con discapacidad la posibilidad de que normalicen sus vidas. Y en este camino, como reza la Constitución y recuerda el gerente de Atades, José Luis Laguna, tienen muy presente que "todo el mundo tiene derecho a una vivienda digna".

Y, con esa perspectiva, Atades va a poner en marcha tres pisos tutelados en el centro de la ciudad de Huesca, con capacidad para doce personas. Como los tiempos son especialmente complicados desde el punto de vista económico, la entidad ha iniciado, con la colaboración de Ibercaja, una campaña para sufragar los gastos del amueblamiento, que lleva por lema "Sueño con duplicar sonrisas". José Luis Laguna afirma que los oscenses "han respondido muy bien" a esta iniciativa, con aportaciones "anónimas y espontáneas", y pide un último esfuerzo para afrontar en lo que queda del mes de marzo la recta final. Por cada euro que se done para esta causa, la Obra Social de Ibercaja añadirá otro.

Los desembolsos se pueden efectuar en el Centro Cultural Palacio Villahermosa de Ibercaja, en cualquier oficina de Ibercaja en el número de cuenta corriente Nº 2085 2073 15 0100205538; y en las oficinas centrales de Atades Huesca.

Todavía no está decidida la lista de las personas que ocuparán estos pisos, pero José Luis Laguna explica que se contará, fundamentalmente, "con la gente que está trabajando en el centro especial de empleo". De momento, se están amueblando los pisos, situados en el corazón de la ciudad, y la Inspección de centros deberá después darles el visto bueno para homologarlos.

La implicación de la sociedad oscense ha sido casi abrumadora desde un principio, comenzando por los usuarios de Atades que prestaron su imagen para la campaña publicitaria de este proyecto. La directora del Centro Manuel Artero, Josefina Chapullé, destaca también el papel de las familias de la entidad -incluso de aquellas que no tienen previsto que sus hijos o hermanos ocupen uno de los pisos-, hasta el conjunto de los vecinos de Huesca, que con sus aportaciones y sus mensajes de apoyo han vuelto a constatar que el Alto Aragón es una provincia muy solidaria.

"La idea de los pisos es dar un paso más para mejorar la calidad de vida de estas personas, intentando que todo el que pueda vivir en una vivienda digna, lo haga", afirma José Luis Laguna. El gerente recalca que, según las características de la gente, se le brindará un respaldo permanente o intermitente. "Algunos necesitarán apoyos para cocinar, tomar la medicación, para la higiene, para el ocio o para organizarse, por lo que habrá siempre un profesional al tanto de cualquier cosa –señala-. Ellos nunca rechazan los apoyos y, además, consideramos que son imprescindibles para que puedan acabar de desarrollar todas sus capacidades. Aquellos que puedan salir a comprar y hacerse la comida, lo harán".

Fina Chapullé añade que Atades cuenta ya con la experiencia que le han proporcionado, durante nueve años, los apartamentos tutelados del Centro Manuel Artero en los que residen cuarenta personas. Las "casitas" de Monzón, que siguen la misma línea, se abrieron hace cuatro años, y Atades está trabajando ya en un proyecto de viviendas sociales en Fraga. "Muchos usuarios son bastante autónomos, se levantan y acuestan y se preparan su desayuno. Gracias a estos aprendizajes, los que pasen a los pisos tienen ciertas garantías de éxito", estima la directora. Para facilitar la adaptación a las nuevas condiciones de vida, Atades ha organizado cursos prácticos de cocina, peluquería y otras materias para potenciar el autocuidado.

Mientras, el Instituto Aragonés de Servicios Sociales está trabajando para establecer de qué manera puede colaborar en estas viviendas tuteladas, ya que el Gobierno regional no tiene una normativa que lo contemple. En algunas Comunidades Autónomas hay hasta cuatro modelos de apoyo a estas personas, en función de sus competencias.

La idea de que una persona con discapacidad se independice a veces suscita temores en las familias. "Hay que arriesgar ciertas cosas para que ellos puedan disfrutar de su libertad y de su autonomía -reflexionan Laguna y Chapullé-, pero creemos que es un riesgo asumible por las familias y por nuestra parte. En cualquier caso, no irá a los pisos nadie que no lo desee".

Todavía quedan unos días para contribuir a la campaña de Atades, que, con ser mucho, no es sólo aportar dinero para amueblar unas viviendas. Es, además, dar un nuevo paso en la transformación de una sociedad que todavía exige cambios para dar respuesta a las necesidades de todos sus miembros. Es apostar por la igualdad de oportunidades, sean cuales sean las capacidades de cada uno.

Fuente: Diario del AltoAragón, 19/03/2013.

 

banner boletin

Acepto Términos y Condiciones
Recibirá un correo
para confirmar la suscripción
4000 2
 
 

Tienda artanima

 
HUESCA MAS INCLUSIVA
 

#Alafresca

alafersca
 

CARTELES COVID-19

Antes de entrar medimos tu temperatura
 

¿Sabías que...?

Diapositiva7
 

¿Sabías qué...? ESPECIAL Productos recetario de Texturizados

48
 

Bandidos de la Hoya

Bandidos de la Hoya
 

Display

Display
 

Igualdá

Igual Dá