Atades Huesca potencia esta actividad en sus centros y como espectáculo.
Desde hace unos años, Atades Huesca está ofreciendo a sus usuarios la posibilidad de asistir a talleres de danzaterapia, en todos sus centros.
La profesora Rocío Stremadoyzo, que colabora con la entidad en el Centro Reina Sofía de Monzón, de profesión bailarina y coreógrafa, comenta que empezó a dar clases con el "objetivo de ir haciendo coreografías de danza moderna y contemporánea para presentaciones futuras", ya que según la profesora se deben trabajar "en vista a presentarlas a un público que lo venga a ver".
Stremadoyzo, de origen belga, asegura que con sus coreografías busca "presentar al usuario dos cosas diferentes. Por un lado que la gente que va de público a estas representaciones sienta curiosidad por ver lo que se va a encontrar y para las personas con discapacidad intelectual vencer el miedo a presentarse ante ese público, aunque ellos no tienen ningún miedo al qué dirán". En estos casos, según la profesora, el público se encuentra siempre "con una coreografía perfecta que no tiene nada que envidiar a la presentación de otro baile realizado por personas sin discapacidad".
Stremadoyzo asegura que este año están llevando a cabo en Monzón una técnica de la prestigiosa coreógrafa alemana Pina Bausch, cuya frase era: "Danzad, danzad, si no estáis perdidos", y asegura que "van a sorprender mucho: el resultado será genial". La profesora, que lleva casi treinta años trabajando con personas con discapacidad intelectual, piensa que "desde el punto de vista terapéutico es un contacto de ellos con su cuerpo, con su emoción y se van abriendo porque generalmente es algo que a ellos les puede costar bastante y con la danza dan pie a la apertura, porque logran también un equilibrio entre la mente, el cuerpo y la emoción". En cuanto a ella, asegura que lo que más le aportan es "poder trabajar con amor y ver cómo sacan sus miedos, que constituye todo un placer".
EN LOS TALLERES SE TRABAJA LA EXPRESIÓN CORPORAL
Por otro lado, la profesora del Club de Ocio Pieconbola Sheila Folch se muestra muy contenta también con su experiencia, desde que empezaron "con el tema de la danza el año pasado de cara a la gala de final de curso que Atades Huesca hace en junio". Entonces, explica que "la idea era poner un poco de baile y movimiento a varias coreografías con la músicoterapia", para la cual hicieron "grupos para que intentaran participar todos" y empezaron a poner movimiento "adaptado a su destreza motora y a sus capacidades". Folch asegura que "les encanta bailar, porque les proporciona bienestar y felicidad y siempre demandan esta actividad".
Folch también explica que este curso continuaron e hicieron "unos talleres, encaminados no tanto a la coreografía sino a la exploración del propio movimiento, a ver cómo se mueven las manos, cómo bailan, cómo sienten que se puede mover el cuerpo" e hicieron unos ejercicios que iban hacia "la conexión con el propio cuerpo, así como actividades de relajación y respiración".
La profesora asegura que "la experiencia esta siendo buena" y al ser "trabajadora social, educadora social" y tener "un posgrado en danza", reconoce que el baile es algo que le "apasiona. En este caso lo estamos haciendo con la danzaterapia, creativa dentro de la discapacidad intelectual".
ES IMPORTANTE LA EXPRESIÓN DE LA DANZA ANTE EL PÚBLICO
Opina que sus alumnos "se están volcando, se sienten felices, se divierten, conectan con su respiración y estas son cosas que normalmente las acompañamos con la diversión porque es todo baile y el baile genera ya de por sí endorfinas, lo que es fundamental para sentirse bien". Además, también nota "una mejoría desde el principio de los talleres", al igual que también les ayuda a experimentar "mejoras físicas y a conectar con su cuerpo".
En cuanto a ella, asegura que le hace combinar sus tres pasiones, "la social, por mi formación, la terapéutica, porque me encanta todo lo relacionado con las terapias y la de danza, ya que estoy en un grupo de baile".
Fuente: Diario del AltoAragón, 10/02/2013.














