El nadador y periodista zaragozano Javier Hernández, junto a Jorge Cardona homenajeado ayer en Huesca, recibió el cariño de los altoaragoneses y completó una emocionante jornada colaborando con una iniciativa especial que considera muy bonita e importante, y más en estos tiempos difíciles.
"Estoy muy agradecido porque se acuerden de mí en una ciudad que no es la tuya y en una disciplina que tampoco practico", señaló Hernández. "Encantando de apoyar y estar presente en una iniciativa solidaria que viene muy bien", añadió.
El excelente deportista paralímpico quedó igual satisfecho con la masiva participación. "Me esperaba que Huesca se volcara con esta carrera, pero reconforta que la respuesta haya sido así", aseguró.
Hernández valoró el papel de Ibercaja, "por su ayuda directa por el dinero que se recauda, y lo que supone socialmente esa colaboración para intentar salir entre todos de esta situación lo antes posible".
El nadador zaragozano es seguro, para muchos de los que desfilaron ayer por las calles de la capital oscense, un ejemplo y un espejo en el que mirarse. Él, sin embargo, se restó méritos. "No creo que sea para tanto. Al final los éxitos de cada uno muchas veces son íntimos, no trascienden, y son igual de importantes o más. Lo fundamental en esta vida es vivirla con la mayor alegría posible, dentro de las circunstancias de cada uno", reseñó.
"A partir de ahí tienes que marcarte tus propios retos y desafíos. Algunos son importantes, como es el ir a unos Juegos Olímpicos, pero eso no es más que cualquier cosa que te plantees en tu vida personal", continuó.
"Estoy muy contento de haber ido a los Juegos, pero no es lo único de lo que estoy satisfecho, ni mucho menos. Lo que siempre digo es que como persona tienes que buscar tus límites y ver dónde eres capaz de llegar, en la actividad que sea que te propongas. Seguramente vas a llegar más lejos de lo que te imaginas si te esfuerzas día a día. Creo que esa es la hoja de ruta para todos: ser honesto con tu esfuerzo y tu manera de vivir", comentó el bravo deportista aragonés.
Obviamente, la gente con una capacidad, según las circunstancias, tiene una situación más complicada. Pero todo se puede conseguir dentro de unos límites. Con o sin discapacidad, una persona debe apurar al máximo sus posibilidades. Para uno será un metro, para otros cinco y para otros diez. Si para tí es uno tienes que intentar llegar ahí. Así vivirás mucho mejor contigo mismo", finalizó Javier Hernández, quien con su experiencia, sus consejos y su vitalidad puede ofrecer una salida a todos aquellos que en estos momentos no ven un camino que seguir.
El zaragozano, después de atender amablemente a este periódico, subió al escenario, en donde dirigió una palabras a los presentes para que éstos correspondieran con una sonora ovación.
Fuente: Diario del Altoaragón. 12/11/2012














