El diagnóstico de la situación de las personas con discapacidad en la provincia confirma la brecha salarial entre las mujeres, con más paro que los hombres.
El diagnóstico de la situación de las personas con discapacidad y/o dependencia en la provincia de Huesca confirma que "persiste una brecha laboral entre las personas con y sin discapacidad sobre todo en el colectivo de mujeres" y, respecto a los cuidadores, es un grupo "feminizado y envejecido por lo que en un futuro próximo puede haber problemas a la hora de atender a las personas con discapacidad". En el aspecto positivo, hay que resaltar "el papel de los centros especiales de empleo para la inserción laboral de las personas con discapacidad", a lo que hay que sumar que "en las demandas insatisfechas no se ve una brecha entre las personas que viven en Huesca capital y las de la provincia".
Esas son las conclusiones del estudio que se presentaron este miércoles en la Diputación de Huesca Rosa Aísa y Gemma Larramona, investigadoras del Departamento de Análisis Económico de la Universidad de Zaragoza y que se enmarca en el proyecto Huesca más Inclusiva.
Gemma Larramona comentó que las soluciones a esas partes negativas que han ido viendo durante el estudio, para el que se hicieron entre el 14 de diciembre de 2016 y el 31 de marzo de 2017, 366 encuestas a personas con discapacidad y/o dependencia de la provincia con edades entre 18 y 37 años, pasan por "la formación para la inserción laboral y el papel de las administraciones para la adaptación curricular o poder entrar en los centros".
En cuanto a los cuidadores, Rosa Aísa insistió en que "si se consigue externalizar los servicios que demandan las familias, esto podría suponer un nicho de empleo para la sociedad, cuyos trabajadores, a su vez, aportarían a la administración los recursos necesarios para financiarlos". En este sentido, insistió en que "aunque existe una carencia, esa misma carencia puede generar puestos de trabajo para personas con o sin discapacidad, que hoy en día son importantes para garantizar el desarrollo económico".
La situación de las personas con discapacidad y/o dependencia en la provincia de Huesca es similar a la del resto de España. "Se detecta brecha laboral y educativa", indicó Rosa Aísa, y respecto a las mujeres con discapacidad en Huesca están peor que en cómputo nacional.
"La brecha de género en las personas con discapacidad es mayor en la provincia", en la que también el "el paro es más alto para las mujeres con discapacidad que para los hombres".
Por eso, pese a los avances que se han logrado en los últimos años, todavía quedan amplios márgenes de mejora ya que, según se desprende de este trabajo, las mujeres manifiestan un mayor nivel de discriminación en el mercado laboral, algo que también se extiende a las relaciones sociales y las actividades culturales y de ocio.
En el ámbito laboral, pese a que los centros especiales de empleo y las entidades sin ánimo de lucro están jugando un papel importante como integradores de las personas con discapacidad y/o dependencia, "es preciso un cambio en los procedimientos de intermediación en el que participen las organizaciones sindicales y empresariales, la Administración y las entidades vinculadas a la discapacidad y a la dependencia".
En cuanto a los servicios, productos de apoyo y ayudas personales, el estudio revela que existen varios ámbitos donde las personas entrevistadas declaran estar insatisfechas y tienen necesidades sin cubrir, siendo los servicios sanitarios y rehabilitadores los que acumulan más demandas. Por tanto, "hay que aumentar la oferta de servicios sociales y solo en el caso de que la ampliación de esta oferta pública no pudiera atender las necesidades, paliar las carencias mediante ayudas económicas".
En el ámbito educativo o formativo "la Administración debe garantizar una oferta adecuada y adaptada a estos colectivos, "implementando acciones positivas especialmente destinadas a conseguir las competencias que el mercado de trabajo demanda", mientras que en el terreno sanitario, la apuesta se centra en un sistema público igualitario "que requiere de mayores recursos, pero su financiación es posible si la mejora que se espera en términos de salud se traslada a una mejor inserción laboral y, por ende, a un incremento de la recaudación por rentas del trabajo", según se desprende del estudio de Rosa Aísa y Gemma Larramona.
LÍNEAS DE ACTUACIÓN PROPUESTAS DESDE CADIS
Ante estas realidades, cuatro usuarios de Cadis y un familiar dieron lectura al final de la jornadada a un manifiesto con el que reivindicaron campañas de sensibilización de la situación de discriminación de las personas con discapacidad, y el apoyo en la tramitación de las denuncias. "A la vista de los datos, es necesario, además, resaltar la situación de las mujeres con discapacidad, doblemente discriminadas por ser mujeres y estar en situación de discapacidad y/o dependencia".
Destacaron, asimismo, la brecha laboral existente entre personas con y sin discapacidad y el miedo a contratar a quienes tienen una discapacidad intelectual y/o enfermedad mental.
"Por eso, tenemos que promover el trabajo en red con los diferentes agentes implicados y desarrollar programas de formación adecuados y con los apoyos necesarios", tal y como se recoge en las conclusiones del informe provincial.
También es fundamental que las administraciones públicas garanticen los servicios y apoyos necesarios durante todo el periodo vital, y "reclamamos una dotación de servicios adecuada a las nuevas necesidades y flexible".
Además de promover servicios de rehabilitación y mantenimiento a lo largo de toda la etapa vital y de apostar por la accesibilidad universal (física, sensorial y cognitiva), "hay que dotar al sistema educativo de todos los recursos y apoyos para lograr la inclusión de las personas con discapacidad".
Finalmente reivindicaron la figura del cuidador y pusieron en valor el trabajo que realizan esta personas y las asociaciones. "Por ello animamos a todos a asociarse y pedimos a las Administraciones Públicas que sigan apoyando a las entidades de nuestro sector".
Fuente: Diario del Alto Aragón, 14 de noviembre 2018














