Seis jóvenes viven ya en este nuevo espacio con capacidad para 18 personas. Las viviendas tuteladas se ubican en las antiguas casas de obras públicas
Nieves, Pablo y Carlos son los nombres de tres jóvenes que han decidido dejar la casa de sus padres y emprender una vida autónoma, independiente, por sí mismos.
Como cualquier otro joven a su edad, quieren emprender la aventura fuera del nido para realizarse como personas. Ellos tres son la mitad del grupo de seis personas que ya viven desde hace un par de semanas en la residencia para personas con
discapacidad, las viviendas tuteladas que Atades Huesca ha puesto en marcha en las antiguas casas de obras públicas de Fraga. Cuatro de estas casas de planta baja con jardín le fueron cedidas a Atades que las rehabilitó para crear esa residencia dentro del proyecto Plan de Vida Independiente.
FRAGA.- Las viviendas cuentan con espacio para unas dieciocho plazas, con habitaciones individuales o compartidas, y con zonas comunes de ocio, servicios, lectura, etcétera. "El Instituto Aragonés de Servicios Sociales ha concertado las seis plazas que ya se han ocupado en esta residencia y se espera que este año se amplíe el número porque ya hay más personas que han mostrado interés en vivir allí. Lógicamente sin los conciertos no hubiera sido posible ponerla en marcha. A partir de ahora, todo irá más fluido y si existe el compromiso, podemos adelantar la entrada de más personas mientras se tramitan los conciertos", destacó el gerente de Atades Huesca, Miguel Ángel López.
El gerente visitó esta semana la residencia, la primera de estas características que se pone en marcha en Fraga. "Se trata de favorecer la vida autónoma de personas con discapacidad -explicó- y que puedan hacerlo en el lugar donde viven, sin tener que salir de su ciudad. Los usuarios tienen plena autonomía, pero cuenta con la atención continuada de monitores y trabajadores sociales, las veinticuatro horas del día. De hecho, para poner en marcha la residencia se han contratado a cuatro trabajadoras".
Miguel Ángel López destacó el carácter pionero de este proyecto. "Estas viviendas fueron las primeras de las antiguas casas de peones camineros que se cedieron para un proyecto social. A partir de ahora, se hizo una inversión importante y tras conseguir el concierto por fin las hemos puesto en marcha", dijo.
Las seis personas que ya viven en la residencia, situada junto a la salida de Fraga hacía la carretera A-131, son también usuarios del Centro Ocupacional que Atades tiene en Fraga.
"Se levantan cada día, desayunan, se asean y toman el autobús urbano para cruzar la ciudad y dirigirse al centro. Comen allí y luego por la tarde vuelven a la residencia y hacen talleres de apoyo en cuestiones como el gestionar el dinero o las compras. Y por supuesto, tienen sus ratos libres y pueden decidir sus actividades para el fin de semana o no hacerlas. Queremos que tengan la mayor autonomía y eso también requiere responsabilidad. Están muy contentos y creemos que el vivir aquí, que se hagan cargo de su vida también mejora su autoestima y su calidad de vida", destacó la directora de Atades en Fraga, Hortensia Nicolás. ¿Y las familias Pues cómo cualquier padre, entre contentos, orgullosos y algo nostálgicos. "Ahora reciben muchas visitas. El otro día celebramos San Antón con una hoguera", recordó Hortensia Nicolás.
"Los sentimientos son los mismos que con cualquier hijo que deja la casas de sus padres para vivir solo o para convivir con otras personas de su edad. De eso se trata", remarcó Miguel Ángel López.
Fuente: Diario del Altoaragón














