Unas 300 personas acudieron a una concentración a las puertas del Casino de Huesca. En el acto se reclamó el fin de la violencia de género y la igualdad entre hombres y mujeres
"Nos queremos vivas", "nos queremos fuertes" y "ni una menos" fueron algunos de los mensajes que se escucharon ayer en Huesca durante la concentración por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que reunió a unas 300 personas a las puertas del Casino.
HUESCA.- El alcalde, Luis Felipe, y otros concejales del Ayuntamiento oscense acudieron al acto, donde se mostraron varias pancartas reivindicativas que reclamaban la igualdad entre hombres y mujeres y el fin de la violencia de género.
Tras la lectura de algunos poemas, dos jóvenes oscenses -un chico y una chica, ya que la parida se tuvo en cuenta en todas las intervenciones- fueron los encargados de transmitir el manifiesto al público.
"En este 2017 tenemos que seguir denunciando que han asesinado a 45 mujeres y a 8 menores, asesinatos cometidos por hombres que tenían o habían tenido algún vínculo de parentesco o de relación con ellas", comenzó el texto, que a continuación reclamó un "presupuesto suficiente para poder desarrollar" las leyes existentes en este ámbito.
En esta línea, recordaron que "cuatro generaciones han tenido que pasar para que consigamos los derechos que tenemos en la actualidad" gracias a la lucha feminista.
Sin embargo, "el número de mujeres y menores que han sido asesinados y las agresiones sexuales han aumentado. Es alarmante el porcentaje de jóvenes que toleran el control hacia la pareja, como muestran los últimos informes, pese a que una parte de la juventud lidera sin duda su propia construcción de los procesos hacia la igualdad y los buenos tratos".
El discurso denunció entonces que "el binomio desequilibrado entre modelos masculino y femenino son las fórmulas que utiliza el sistema patriarcal para mantener la desigualdad", que lamentablemente también está presente en las nuevas tecnologías. "Hemos puesto en el punto de mira a las mujeres, como víctimas y mantenedoras del sistema a través de la educación. Es hora ya de mirar a los victimarios y al papel de los hombres en el mantenimiento de teorías y prácticas que agreden a las mujeres y los degradan a ellos mismos", enfatizaron.
"Hoy por hoy no podemos mirar hacia otro lado", prosiguieron antes de decir que "la inteligencia emocional es la primera en desarrollarse y precisa de un cuidado exquisito en todo su proceso. Será este cuidado en el desarrollo emocional, la educación en las relaciones interpersonales uno de los objetivos que cada una y cada uno debe incluir en su agenda personal y educadora con otras y otros, tengan la edad que tengan, pero especialmente con las más pequeñas y más pequeños, para quienes su libertad en la construcción de la propia identidad está cuestionada en virtud de una respuesta del lado oscuro de las sociedades, donde el machismo desde las conductas micro y macro, se rebela contra nuestro modo de construir igualitario", aseveraron.
Tras la lectura del texto, hubo un minuto de silencio por la última víctima mortal de la violencia machista en nuestro país y se escuchó una canción de Amparo Sánchez, que supuso el final de un acto organizado por el Foro Municipal de Mujeres en colaboración con otras entidades.
Fuente: Diario del Altoaragón 26/11/2017














