Finaliza la cita de Asapme con una buena valoración de los espectáculos, las actividades y los puestos de gastronomía
HUESCA.- El Mercado Medieval de Asapme culminó ayer su décimo sexta edición, que en su balance deja mejores cifras de asistencia que el año pasado aunque las expectativas de ventas en los puestos no han llegado a cumplirse. La coordinadora de este evento, Sol Pérez, señaló tras aportar estos datos que, en conjunto, ha sido un buen fin de semana.
"La lluvia nos fastidió un poco la inauguración, que queríamos que fuera un poco más vistosa, pero hubo bastante gente con paraguas -observó-. Después ha hecho buen tiempo, mucho calor y las actividades y actuaciones que se han realizado han gustado mucho", aseguró. Entre las "triunfadoras" de este año hay que destacar a la cuentacuentos Eulali Amalur, a la que se le pidió que repitiera algunos de los pases de ayer.
Los orcos, como siempre, fueron "un éxito total", muchas personas preguntaban dónde podían encontrarlos y su presencia inmediatamente captaba la atención del público.
A pesar del menor índice de ventas, también se registró movimiento en torno a los puestos, sobre todo de los de gastronomía. Sol Pérez destacó la presencia, por primera vez, de la sidrería oscense de Guti, y el fabricante de piezas de bambú, que recibió numerosos encargos.
A las siete de la tarde de ayer, la plaza López Allué, la de San Pedro y la calle Moya se encontraban a reventar. La presidenta de la Asociación de Salud Mental Huesca, Nuria del Río, aseguró que el objetivo del Mercado Medieval de dar visibilidad al colectivo que representa la entidad y a sus familias se había cumplido. "Cuando hagamos balance, veremos si hemos conseguidos nuevos socios y apoyos, pero la labor de sensibilización ha ido muy bien. Los productos que hacemos han gustado muchos. El espacio se nos está quedando pequeño, necesitaríamos una plaza más grande", manifestó.
Fuente: Diario del Altoaragón














