José Manuel Cebollero, el oscense reivindica más ayudas para las prótesis auditivas, con motivo del Día Internacional de las Personas Sordas
José Manuel Cebollero tiene discapacidad auditiva de nacimiento y lleva audífonos desde los tres años. Esta tecnología ha sido fundamental para él y le ha ayudado a desenvolverse con normalidad en cualquier actividad, ya desde niño, y superar muchas dificultades. También le facilitó la incorporación al mundo laboral
HUESCA.- . Trabaja en una empresa que se dedica al reciclaje de residuos urbanos. "Gracias a los audífonos hago una vida social normal, me permiten hablar con otras personas y obtener información en el día a día", señala.
Con motivo del Día Internacional de las Personas Sordas, que se celebra el último fin de semana de septiembre, la Confederación Española de Familias de Personas Sordas (Fiapas) ha puesto en marcha la campaña Que lo escuche todo el mundo para llamar la atención sobre la importancia que tienen las prótesis auditivas para estas personas. El lema elegido para este año es ¡Oye! Llenemos de vida el silencio, y a esta reivindicación se ha sumado la Asociación San Francisco de Sales de Hipoacúsicos de Huesca, como integrante de Fiapas.
La vida de José Manuel Cebollero, miembro de la entidad oscense, habría sido muy diferente si no hubiera dispuesto de los audífonos. "Sin ellos, no podría comunicarme con nadie y me aislaría socialmente", asegura.
El dinero que los usuarios de las prótesis auditivas tienen que desembolsar representa para muchos un verdadero problema. "Nos dan muy pocas subvenciones para adquirir audífonos. Hay ayudas hasta los 16 años, pero cubren menos de una tercera parte de lo que cuestan, que rondan los 6.000 euros. Su vida media es de seis años, y en los audífonos normales hay que cambiar una pila cada semana", explica.
En el caso de los implantes cocleares, que están conectados al nervio auditivo, es la administración la que financia su compra, pero el usuario asume los gastos de mantenimiento. "Cada implante tiene tres pilas, y duran dos o tres días. También hay que reponer los cables", comenta.
Cebollero pide a la administración un mayor apoyo. "Una persona que necesita, por ejemplo, una silla de ruedas para desplazarse o un miembro ortopédico tiene más facilidades para conseguirlos-dice-. Habrá gente que por el alto coste que tiene todo esto se quede sin prótesis".
La Asociación San Francisco de Sales ayuda a sus asociados mediante sus contactos con proveedores, que les permiten algún descuento, y sus peticiones a las instituciones.
"A las personas con discapacidad auditiva se nos considera como la minusvalía invisible, no se nos ve tanto como a otras como la ceguera o la discapacidad física o intelectual", se lamenta.
Hace diez años se aprobó una ley por la que se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de estas personas y que garantiza sobre el papel -no tanto en la realidad- medios para que su vida pueda ser autónoma.
Fuente: Diario del Altoaragón 01/10/2017














