La 16ª edición se inaugura hoy a las 12:00 horas con cerca de 80 puestos
El Mercado Medieval de Asapme, que alcanza este año su décimo sexta edición, abrió ayer sus puertas en torno a las seis de la tarde, con bastante público ya desde sus inicios y un tiempo muy agradable que invitaba a salir a la calle. La Asociación Pro Salud Mental Oscense ha reunido alrededor de 80 puestos de venta de artesanía, alimentación y otros productos procedentes de diversos puntos de España, que se reparten entre la plaza López Allué y la Calle Moya. Hoy, además, se añadirán otros stands a a la plaza San Pedro, que serán ocupados por diversas entidades sociales.
HUESCA.- A las 12 horas, la concejala de Desarrollo Local y Empleo, Pilar Novales, inaugura el Mercado, que se desarrollará hasta el próximo domingo 1 de octubre, con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud y con el que finaliza la campaña del Área de Turismo "La campana de Huesca. Un verano de leyenda".
Acompañando esa apertura oficial, la asociación Acurba de Bailo realizará la entrada del Santo Grial en la Plaza López Allué, recordando la recreación llevada a cabo hace tan sólo unos días en la localidad jacetana con un éxito total. Después, el grupo de teatro "Divina Comedia" de Monzón, realizará un pasacalles para invitar al público a acudir al mercado. A las 18 horas, llevará a cabo una escenificación orientada al Santo Grial en la Plaza de San Pedro. Los oficios antiguos también tienen este año un especial protagonismo en el Mercado.
En el puesto de Asapme, se presentará el libro Apetito común, realizado por los pacientes del CRPS Santo Cristo de los Milagros. El Día Mundial de la Salud Mental se celebrará el 10 de octubre, en esta ocasión con el lema "Trabajar sin máscaras, emplear sin barreras".
Numerosos oscenses eligieron ayer la plaza López Allué para pasar la tarde. Los primeros minutos fueron de acercamiento a los puestos, para sopesar las diversas posibilidades que se le ofrecían al público. En los puestos se podían ver artículos tan diversos como cremas, jabones, cestas, ropa o bisutería, y las más variadas propuestas gastronómicas, tanto para llevar como para merendar o cenar allí mismo. Pizzas, quesos, embutidos, cervezas artesanas, tartas y otros muchos más apetecibles productos fueron captando la atención de los oscenses y muchos de ellos se dejaron seducir por el olor de las rosquillas en pleno proceso de elaboración o por el magnífico aspecto de la torta de chicharrones o los bizcochos de naranja.
Los comerciantes, muchos de ellos ataviados con trajes medievales, no se han olvidado de los más pequeños, a los que se les iba la vista hacia un puesto de golosinas, juguetes de madera de todo tipo -arcos, instrumentos musicales, espadas y puzzles, entre otros- o los cuentos de Sandra Araguás, que siempre tienen mucho predicamento entre ellos. Si el tiempo acompaña, hoy se espera una jornada muy animada.
Fuente: Diario del Altoaragón 30/09/2017














