La Fundación Rey Ardid ofreció ayer una sesión de baile inclusivo en la Catalítica. El Espacio Arte exhibe 25 instantáneas que plasman un taller de "Land Art".
HUESCA.- Danza, naturaleza y fotografía se fundieron ayer en Huesca a través de dos actividades enmarcadas en el Festival de las Artes y la Salud Mental de los Pirineos, Fes-map. Ambas propuestas dotaron de herramientas creativas a personas con una discapacidad asociada a una enfermedad mental y mostraron que "todos podemos ser artistas".
Así lo aseguró Noemí López, responsable del Espacio Visiones de la Fundación Rey Ardid de Zaragoza, entidad que organizó esta cita doble que arrancó a primera hora de la tarde. La Catalítica se convirtió entonces en una sala de baile para los usuarios de esta Fundación, que ofrecieron sus mejores pasos junto a la compañía Pares Sueltos, un proyecto dedicado a las artes escénicas con personas con discapacidad.
La danza inclusiva se trasladó posteriormente a la sala de exposiciones, escenario de esta actividad que realizaron personas con y sin diversidad funcional y que estuvo relacionada con el "Land Art", una corriente del arte contemporáneo en la que el paisaje y la obra están estrechamente enlazados y "que une arte y naturaleza", tal y como explicó Noemí López.
Este mismo concepto se extiende en la exposición Land Art: Experiencias tutelada por el artista Nacho Arantegui que se inauguró posteriormente en el Espacio Arte. La muestra exhibe 25 fotografías (40×50 sobre cartón pluma) que recogen el proceso formativo y de creación que los usuarios del Espacio Visiones han llevado a cabo a lo largo de seis meses.
La coordinadora indicó que esta exposición forma parte del proyecto europeo "Artbilities: Every One is an artist", enmarcado dentro de la convocatoria de Erasmus + de Cooperación para la Innovación y el intercambio de buenas prácticas, en la que Fundación Rey Ardid participa junto a socios de Hungría, Italia, Portugal y Granada.
"Se trata de dar a personas con todo tipo de diversidad herramientas para crear arte", detalló la responsable del Espacio Visiones, que valoró de forma muy positiva el resultado de este gran programa en el que profesionales y usuarios aprenden de forma mutua, "de igual a igual, de compañero a compañero". Las instantáneas mezclan mandalas con elementos de la naturaleza y con frutas y recogen danza en la ribera del Ebro, terapias para "curar" las heridas de los árboles, paseos y recogida de materiales por el campo.
Tras la experiencia, las imágenes se han quedado grabadas en la retina y en el corazón de los participantes del taller impartido por el artista Nacho Arantegui, quien tomó las fotografías.
El propio autor de estas instantáneas aseguró que durante el taller que impartió a usuarios y profesionales "las obras fueron fluyendo sin muchas ataduras, desde una perspectiva mágica de entender la relación con el medio desde la capacidad de maravillarse que tienen los niños". A partir de allí se crearon unas piezas y actividades que quedan reflejadas en esta exposición que plasma un trabajo en equipo de personas que se han involucrado en un proceso creativo. Además, valoró que a él esta experiencia le ha aportado "un crecimiento personal en todos los sentidos" y aseguró que el taller ha dejado una huella en todos los participantes, que han descubierto sus capacidades y que ahora pueden ver entornos naturales de otra manera.
Fuente: Diario del Altoaragón 23/09/2017














