La Asociación Alzhéimer Huesca conmemora hoy el Día Mundial de la enfermedad con una conferencia y una actuación musical.
La Asociación Alzhéimer Huesca defiende junto con la Confederación Española la idea de que el alzhéimer, más que una enfermedad, es un problema de enorme magnitud que invade todos los órdenes de la sociedad. Esta es la reivindicación a la que la entidad se sumará hoy, Día Mundial de la enfermedad, en el que organizará dos actos en la capital oscense bajo el lema "Sigo siendo yo".
HUESCA.- En primer lugar, Elena Cabrero Montes impartirá la charla ¿Cómo estimular a la persona con alzhéimer en el domicilio a las 19 horas en el Espacio Ibercaja Castillo de Montearagón, donde una hora después actuará el coro Voces para la alegría, del Hogar de personas mayores del IASS Huesca.
Con estas actividades y otras que se programarán en fechas próximas, la asociación quiere reivindicar que el carácter transversal de la enfermedad hace que sea imperativo concebir y articular su abordaje desde una perspectiva integral.
El lema que han escogido se refiere a la persona que sufre directamente la enfermedad porque en definitiva, el Día Mundial del Alzhéimer 2017 se centra en la persona, no en el enfermo; en la persona que ha sido, que es y que será hasta su último día.
Desde el colectivo también reclaman que un diagnóstico de alzhéimer no define una nueva persona; define una nueva condición de una persona que, hasta ese diagnóstico, desempeñaba un papel activo en la sociedad.
El diagnóstico precoz y certero ha sido, desde siempre, una de las principales reivindicaciones y exigencias formuladas por el movimiento asociativo. Y aunque todavía queda camino por recorrer, lo cierto es que se está avanzando mucho y cada vez hay más diagnósticos en fases tempranas de la enfermedad, aseguran.
Desde el momento en el que se detecta la enfermedad, la familia debería respetar y, sobre todo, aceptar las aportaciones y orientaciones del paciente.
El tránsito hacia el "tutelaje" debería producirse de una manera gradual y no repentina, de manera que se reconozca, valore y potencie durante el mayor tiempo posible la capacidad de la persona enferma.
Para la Asociación, sería muy importante que los entornos profesionales o empresariales adoptaran la conciencia necesaria que permitiera la adaptación de los entornos laborales a las características y condiciones de las personas con diagnóstico de alzhéimer. Por supuesto, esa conciencia debería ser también compartida por las Administraciones, para poder facilitar esos procesos de adaptación por parte del tejido empresarial.
Fuente: Diario del Altoaragon














