La obra del Centro Santo Cristo de los Milagros se presentó ayer en la DPH.
HUESCA.- El Centro de Rehabilitación Psicosocial Santo Cristo de los Milagros de Huesca celebró ayer tarde en el Salón de Actos de la Diputación Provincial de Huesca la puesta de largo de un apasionante proyecto común hecho papel pensado para romper estigmas y potenciar capacidades. Usuarios y personal del centro presentaron, con un lleno de aforo absoluto, su libro de recetas Apetito común. Sabores patativos, que se vendió como churros antes, durante y después de este emotivo acto.
Esta obra ha brotado desde el ingenio y la destreza en los fogones de un grupo de veinte usuarios de esta entidad, de entre 23 y 80 años, a los que en el año 2015 se les propuso participar en un taller de cocina. Esta iniciativa cambió sus vidas, mejorando su autoestima y mostrando las muchas capacidades que esconden las personas que son diferentes, pero que lejos de tratamientos y hospitales alienantes merecen la oportunidad de optar a una terapia de recuperación. El psiquiatra José Manuel Lalana, director del taller, abrió esta presentación ante un atento auditorio que atesoraba en su butaca un ejemplar del libro Apetito común. Sabores patativos. La cita contó con la presencia de la vicepresidenta de la Diputación, Elisa Sancho, y también de personal del centro, a quienes se sumaron, como no, amigos y familiares de los usuarios, protagonistas indiscutibles en la presentación de su libro de recetas.
Del proyecto a partir del cual ha nacido esta obra, José Manuel Lalana destacó que ha potenciado las capacidades de los pacientes. Así, detrás de las recetas de este libro, compuestas en su mayoría por platos de cuchara, se esconde un proyecto de inclusión que trata de romper "los estigmas que la sociedad ha impuesto a lo largo de los años a las personas con alguna enfermedad mental". José Manuel Lalana destacó el valor de este momento "importante" y "gratificante" tanto para los profesionales del centro como para los usuarios que escuchaban sus palabras sentados en el escenario. También Carmen Fumanal, trabajadora del centro, explicó que la materialización de esta obra supone la "culminación o visibilidad de un proyecto que sigue adelante". Por el momento, se han editado mil ejemplares, a un precio de ocho euros, que pueden adquirirse en diferentes librerías de Huesca, como Masdelibros, Anónima, Iris y Santos Ochoa, a las que se sumarán otras más.
Dar forma a esta obra ha permitido a los usuarios del centro "aumentar la relación entre ellos, tienen sensación de pertenencia a un grupo, son los que trabajan y ofrecen a los demás comida, algo que para ellos es muy importante", dijo. A todo esto sumó que este taller de cocina les ha permitido "valorar que ellos también saben hacer cosas, que tienen también una parte sana".
Los pacientes son los que han fundido en esta obra sus mejores recuerdos a través de platos de un pasado lejos de hospitales. El ejemplar recoge recetas familiares como "Bacalao rebozado con verduras", "Pollo al chilindrón", "Croquetas de pollo", "Estofado de ternera de mi suegra", además de dulces como "Torrijas" y "Brazo de gitano de galletas". Tal y como recoge el libro, por ejemplo, la paciente Teresa Soler desea a los lectores que "en su cocina, como en la nuestra, todos los días sean domingo". A Cristian le ha gustado compartir la receta de albóndigas en salsa de almendras que le preparó su madre un día por sorpresa, "Me sentí muy feliz con el sabor delicioso de semejante comida. Todavía lo tengo en mi mente", confiesa en estas páginas.
Fuente: Diario del Altoaragón 16/09/2017














