El joven David Vasco, de la Asociación Down, se acaba de incorporar a la plantilla de Chapistería Layca S.L. tras superar un periodo de prácticas con apoyo.
HUESCA.- Nueve jóvenes de la Asociación Down Huesca han sido contratados en los últimos años en empresas ordinarias, siete en la capital de la provincia y otros dos en Barbastro y Monzón. El más reciente, David Vasco, que el pasado mes de enero inició unas prácticas formativas en Chapistería Layca S.L. y tras culminar el proceso ha firmado ya el contrato y se ha incorporado a la plantilla.
El joven de 37 años, que tiene discapacidad intelectual, reside en un piso de vida independiente con otros dos compañeros y, después de permanecer dos años en el paro, se siente enormemente satisfecho de regresar al mundo laboral. "Sin dinero, mal tema", indica, y añade que tenía muchas ganas de trabajar.
Acude al taller de lunes a viernes, con horario de mañana y a veces también, de tarde. En cuanto llega se viste con la ropa de faena y se pone manos a la obra. Por lo general, se encarga de lavar los coches con agua a presión y de pasarles el aspirador. Todos los vehículos reparados se entregan limpios. Ademas, cumple con otros encargos que se le encomiendan. Explica que todos le han ayudado a adaptarse, desde la preparadora laboral, Lorena Ascaso, al propietario del taller, Conrado Castro, el gerente, Óscar Laplaza, y el resto de sus compañeros.
Antes de pasar por este taller, David trabajó en la biblioteca de la Escuela de Restauración, pero debido a los recortes presupuestarios se suprimió su plaza. "Las personas con discapacidad podemos hacer un buen trabajo -comenta-. Yo lo hago bien y además soy muy puntual".
Chapistería Layca S.L., un referente en el sector que se fundó hace 42 años, necesitaba a una persona para realizar el trabajo que hoy desarrolla David, y su propietario pensó rápidamente en la Asociación Down. Su gerente, Enrique Aguareles, trabajó hace años en la empresa de Conrado Castro y ambos siguen manteniendo una buena relación. Ahora cuenta con una plantilla de once empleados y, "según cómo vaya el trabajo", Conrado Castro no descarta "coger a alguien más en septiembre u octubre".
"Nos gustaría que el ejemplo cundiera, porque vemos que es una buena manera de que estas personas se integren y los compañeros le han recibido muy bien", agrega.
Óscar Laplaza coincide con su jefe. "David desarrolla una faena dentro de sus posibilidades y lo hace bastante bien. Lleva todo el proceso a rajatabla, desde que empieza hasta que acaba, y además es una persona que sirve de nexo para hacer piña. Se lleva muy bien con todos y participa en las bromas como los demás", asegura.
EL EMPLEO, FUNDAMENTAL
Aproximadamente, el 25 por ciento del colectivo adulto de la Asociación Down Huesca está trabajando en empleo ordinario o acude a talleres ocupacionales (10 %). "No todos los perfiles son compatibles con el empleo ordinario, pero todavía puede haber muchas más contrataciones de las que hay", señala Lorena Ascaso.
Enrique Aguareles explica que la Asociación Down ha cumplido 26 años y se ha encontrado con que los chavales se han hecho mayores y quieren normalizar sus vidas. "La Asociación ha entendido que eso pasa por el trabajo y que el empleo con apoyo es la mejor fórmula -indica-. Siendo emprendedores, nos hemos lanzado a otro tipo de proyectos para poder insertar laboralmente a más chavales. Queremos ser generadores de empleo".
Lorena Ascaso observa que un proyecto de vida independiente, como el que se trata de hacer con los pisos, no tendría sentido sin empleo.
David Vasco ha contado con el respaldo continuo de Lorena Ascaso para adaptarse a su puesto de trabajo. Ahora que ya ha sido contratado, el apoyo a David de mantendrá para que siga siendo el referente para el empleado y para la empresa. "Es muy importante que la Asociación esté siempre vinculada a la empresa y a la persona contratada pero falta que se regule, el problema es que el preparador laboral no consta en el contrato", comenta Enrique Aguareles.
Antes de que se materialice una contratación, la Asociación prefiere que discurra un periodo de prácticas de empleo con apoyo para que cuando llegue el momento las dos partes puedan decidir si están satisfechas y desean seguir adelante. "Queremos que se contrate con un rendimiento de base y queremos asumir ese periodo de formación, no que le suponga un coste a la empresa porque partiríamos en desventaja", indica Lorena Ascaso.
No es habitual que sean las empresas las que acuden a Down para ofertar empleos. Hasta la fecha lo han hecho tres y esperan que se extienda el ejemplo. "Huesca es una ciudad solidaria que vive el mundo de la discapacidad de cerca y las empresas forman parte de la sociedad y no son ajenas a esto", subraya Aguareles, y coincide con Lorena Ascaso en que estas personas, "si se les marcan bien las pautas, son buenas trabajadoras".
Fuente: Diario del Altoaragón














