La plantilla visitó ayer la sala Bantierra y conoció el proyecto Primavera para el recuerdo.c Un grupo de usuarios de la asociación y la pintora María Luz López acudieron por la tarde.
HUESCA.- La segunda exposición colectiva Arte para el Recuerdo inicia hoy viernes su recta final, después de una jornada muy animada que llevó ayer hasta la sala de Bantierra a casi toda la plantilla de la Sociedad Deportiva Huesca, un grupo de usuarios de la Asociación Alzhéimer y la visita especial de una de las artistas participantes en la muestra, María Luz López Navarro, además de público en general.
María Luz López Navarro cumplirá el próximo 23 de mayo 87 años. Ha pintado "casi toda la vida" hasta el invierno pasado. Cinco cuadros que forman parte de esta muestra así lo acreditan. Desde hace cuatro, aproximadamente, padece la enfermedad de Alzheimer. Tiene fallos de memoria, pero se muestra como una persona afable y habladora.
Visitó la exposición acompañada por su sobrina Carmen Fortuny, de la Asociación Alzhéimer Huesca, y en los primeros minutos también con su amiga María Elena, con la que coincidió por casualidad.
Confesó sentirse muy feliz al tener la oportunidad de ver tantas obras de arte y de reencontrarse con las que ella había pintado. Una de las que más admiración han despertado entre algunos visitantes es su Desnudo andaluz, un óleo de 1979 que parece dar la bienvenida al público. Curiosamente, no se encuentra entre sus favoritas. Sin embargo, reconoce enseguida dos acuarelas que la hija de Carmen, Marta, bautizó para esta exposición como Flores olvidadas y Jarrón romántico.
En 1988, María Luz viajó a Tailandia y a la vuelta pintó Bajo el sol tailandés. Esta obra también le trae recuerdos.
"Lo que más le gustaba pintar eran paisajes y flores -explica su sobrina-. Hay quien dice que conforme iba avanzando la enfermedad, aún lo hacía mejor".
María Luz explica que antes pintaba porque tenía más tiempo. Lo hacía "sin orden, lo que salía", y aunque sin falsa modestia resta mérito a cada halago que se hace de sus trabajos, parece que al final los cuadros de flores le satisfacen. "Este es bonico", dice finalmente señalando una de sus acuarelas.
"¿He pintado mucho ", le pregunta de pronto a su sobrina. "Muchísimo", le responde Carmen. "Ya no me acuerdo", añade sin darle mucha importancia a su desmemoria. Y sin embargo, de vez en cuando se retrotrae con facilidad tiempo atrás. "He hecho todo lo que he querido, pero tampoco demasiado bien. Soy un intermedio de pintora", considera.
Ha tenido distintos profesores de pintura a lo largo de su vida. El último, otro artista que participa en la muestra, Piter Saura, "una bellísima persona" afirma al tiempo que observa su obra. Y poco a poco va recorriendo la sala, expresando sus gustos y apreciando cada detalle: el color, la luz, la profundidad, las formas. "He disfrutado mucho -confiesa-, no sé si esto me va a animar a volver a pintar. Me lo pensaré".
VISITA DE LOS USUARIOS
Antes que María Luz López Navarro, pasó por la exposición un grupo de usuarios de la Asociación Alzhéimer Huesca que, igual que ella, admiraron cada una de las obras expuestas. Maripi se vio atraída por los paisajes en los que el agua es protagonista, como el de Ana Nueno o Manuel Macías, y le llamó la atención el collage de Teresa Abad y la naturaleza de María José Lloro. Después preguntó si en algún cuadro se veía Francia, porque su hermano tiene una casa en Bedous, y se sintió complacida con los picos galos de Antonio Herrera.
Josefina no sabía con cuál quedarse, aunque su mirada terminaba una y otra vez en la pintura de José Luis Gratal, y Valentín pasó el mayor rato delante de los lienzos de José Generelo, al que le une una gran amistad. "Me gustan sus cuadros porque veo lo que él quiere que el espectador vea", y confesó que el arte abstracto no le seduce demasiado, "aunque cada uno tiene sus gustos".
VISITA DE LA S. D. HUESCA
La muestra, que está organizada por Alzhéimer Huesca y DIARIO DEL ALTOARAGÓN, recibió por la mañana la visita de la plantilla de la Sociedad Deportiva Huesca, en una muestra de solidaridad con los enfermos y con el proyecto solidario. Actuaron como anfitriones el presidente del colectivo, Javier Lasierra, y el director del periódico, Javier García Antón, que explicaron a los jugadores los objetivos benéficos de la iniciativa Primavera para el recuerdo, en la que se enmarca la exposición y una serie de actividades que se desarrollarán la próxima semana. Entre otras actividades, el lunes se inaugurará la fuente de los recuerdos y los deseos, de martes a jueves habrá conferencias sobre esta enfermedad y el viernes se inaugurará el nuevo centro de Alzhéimer Huesca y se celebrará una cena, organizada por la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), también a beneficio de la entidad social.
El guardameta titular del Huesca, Sergio Herrera mostró especial interés por las pinturas de la exposición. "Mi abuelo, por desgracia, padeció esta enfermedad, que es dura y sobre todo para la gente del entorno -manifestó-. Mi abuelo no pintaba, pero con el paso del tiempo fue a un centro y allí comenzó a hacer manualidades y a pintar. Hacía cuadros con macarrones y otras cosas, y se le daba bien".
Su abuela cuidó de él durante 16 años y hace aproximadamente 7 que Alfredo falleció. "Por suerte o por desgracia, no tuve la oportunidad de conocerle cuando estaba bien, pero son cosas que pasan en la vida; y para mí, mi abuelo siempre será un crack", afirma.














