Chefs de la provincia y usuarios de Atades elaboran cuatro menús gourmet. El Benito Moliner de Huesca vuelve a abrir sus puertas hoy a la gastronomía.
Alcachofas elaboradas al ritmo de la danza, borrajas salteadas con pintura, lomo de esturión maridado con música y un "jardín zen" de crema de queso con narración oral y danza. Este fue el poético menú que degustaron ayer los asistentes a la sesión inaugural de la Gala Club Inclucina, el proyecto que aglutina a Atades Huesca, Atades Zaragoza, Atadi (Teruel), cocineros de Aragón y jóvenes con discapacidad intelectual.
HUESCA.- Después de casi dos meses de preparativos, ocho de los dieciséis chefs de la provincia que participan en la iniciativa, junto a unos pinches de excepción, mostraron ayer al público las suculentas creaciones en las que han estado trabajando.
El punto de encuentro fue el centro Manuel Benito Moliner de Huesca, un escenario acostumbrado a la cultura que hoy volverá a abrir sus puertas a la gastronomía para ofrecer las dos últimas sesiones de la Gala Club Inclucina (a las 18 y a las 20:30 horas) que organiza por primera vez Atades Huesca en la capital oscense.
Ayer, durante unas horas, el Benito Moliner se transformó en uno de los mejores restaurantes de la ciudad para brindar a los comensales una experiencia única, en la que la gastronomía se fusionó con el arte en todas sus manifestaciones: danza, pintura, música y cuentos.
Y es que, la Gala Club Inclucina es mucho más que una exhibición culinaria, es un gran espectáculo gastronómico, estético y solidario, en el que las risas están garantizadas, en buena parte, gracias a sus dos presentadores, Javier García Antón, director de DIARIO DEL ALTOARAGÓN, e Inma Cerezo, de Atades Huesca, que conforman una divertida pareja artística.
A la sesión inaugural también asistieron autoridades, como la subdeldegada del Gobierno en Huesca, María Teresa Lacruz, el concejal Fernando Gallego, el director provincial del IASS, Eloy Torre, así como responsables de Atades Huesca, con su presidente, Lorenzo Torrente, al frente. Entre bambalinas estaban los verdaderos protagonistas: cocineros y pinches que, pese a los nervios del primer día, hicieron un magnífico trabajo. También los artistas encargados de armonizar la experiencia gastronómica con la cultura tuvieron un papel protagonista, demostrando que el arte, como la cocina, no tiene barreras.
Arrancó la sesión el cocinero Toño Rodríguez, del restaurante Saborea, y su alumno Alberto Saila, del centro de Atades Huesca en Boltaña. Elaboraron unas alcachofas crujientes con bacalao ajoarriero y salsa de queso de Guara, cuya receta, según reveló el chef, nació de "la improvisación", tras unir los gustos del cocinero con los de su pinche.
Mientras Toño y Alberto preparaban el plato, cuatro bailarines de la compañía Danza Conmigo, del centro Atades en Monzón, salieron al escenario para hacer una demostración de "cocina en movimiento".
Tras la actuación subió al escenario la subdelegada del Gobierno en Huesca, María Teresa Lacruz, que fue la encargada de catar la propuesta.
Al estilo del César en las luchas de gladiadores que se hacían en la Antigua Roma, Lacruz alzó el dedo pulgar para dar un veredicto favorable a la prueba.
La siguiente receta fue preparada por el chef del Hotel Abba de Huesca, Darío Bueno, y su alumna Maribel Oliván. Juntos cocinaron unas borrajas con langostinos y textura de patatas, mientras participantes del taller de arte del centro Manuel Artero de Atades Huesca hacían una performance "de formas, colores y sabores".
La tercera receta de la tarde fue el lomo de esturión de El Grado, zanahoria, leche de coco y cous-cous, del cocinero José Pueyo, del restaurante Dommo de Huesca, y su alumna Pili Acero. La propuesta gastronómica estuvo amenizada por una actuación del Coro de Atades Huesca.
Por último, Diego Herrero, del restaurante Vidocq de Formigal, y su pinche Ana Delia, del centro de Atades en Boltaña, pusieron la guinda a la sesión con una crema de queso Radiquero. Para acompañar esta deliciosa receta salieron al escenario los integrantes del grupo de teatro Pieconbola de Atades Huesca, que interpretaron un cuento escrito por una usuaria de la asociación.
Después de las demostraciones culinarias y artísticas llegó el momento de catar las elaboraciones. El público saboreó los cuatro platos y comprobó el excelente resultado que ofrece la fusión de gastronomía, arte, inclusión y solidaridad.
La siguiente sesión de la Gala Club Inclucina tuvo como protagonistas a Ángel Guerrero, del Hotel Pedro I de Huesca, y su alumno Javier Baseca; Rafael Abadía, de Las Torres de Huesca, y su alumna Carmen Giménez; Jorge del Caño, de El Privilegio de Tramacastilla de Tena, y Sergio Rufas, del centro de Atades de Martillué; y Pepe Pérez, de La Cocina Aragonesa de Jaca, y María Ángeles Blasco, también del centro de Martillué.
Chefs y pinches elaboraron un menú compuesto por una lasaña vegana sobre fondo de crema de calabaza, a la que siguió un cardo romescu y papada, un taco de cordero lechal tensino con salsa de arañones, crema de coliflor y chocolate blanco, y, por último, sorpresa de chocolate, piña y palomitas. En el apartado artístico de la gala actuaron el taller de arte del Centro Manuel Artero, el Coro de Atades Huesca, que salió al escenario dos veces, y el grupo de teatro Pieconbola.
HOY, NUEVA GALA INCLUCINA
Hoy ocho nuevos chefs se subirán a las tablas del Benito Moliner junto a sus correspondientes alumnos para preparar otros dos menús (uno por sesión). El primero se compone de "Patata enmascarada" con borraja y jamón, elaborado por el Flor de Huesca; garbanzos de Lierta con callos y bocabits de bacalao y trufa, a cargo del restaurante Carmen de Tamarite de Litera; pierna de cordero lechal tensino, de la Venta del Sotón; y empanada de calabaza ecológica de Semonia, hecha por El Bodegón.
En la siguiente sesión, a las 20:30 horas, el menú comenzará con un tartar de tomate con frutas secas en el que participa La Cucharilla de Monzón; alcachofas en salmorrejo aragonés, de El Trasiego en Barbastro; tartar de potro de Boltaña, del restaurante Origen de Huesca; y un pastel de chocolate que realizará Carmelo Bosque y Kike Ciria, del Lillas Pastia.
Las dos sesiones, como ocurrió ayer, estarán amenizadas con intervenciones artísticas a cargo de usuarios de los centros de Atades Huesca. El precio por sesión es de diez euros, lo que da derecho a disfrutar de las cuatro masterclass educativas, junto con la degustación de las tapas gourmet y una bebida. El precio de las dos sesiones son 16 euros y el dinero recaudado se destina a la asociación organizadoral
Fuente: Diario del Altoaragón














