Inclucina da el toque final a una iniciativa que impulsa y proyecta las capacidades diferentes.
"Esto no se queda en dar visibilidad, que por supuesto es un propósito en las organizaciones que trabajan con la discapacidad. No es sólo un espectáculo. Sí tiene una parte terapéutica, pero es sobre todo una parte de una estrategia". Ángel Rus, responsable del Área Transversal de Calidad de Vida de Atades Huesca, expone junto a la psicóloga
Asun Mendoza algunas de las virtudes y valores que atesora la iniciativa Inclucina, el proyecto regional que se ha iniciado en nuestra provincia y concluirá con una gala regional en mayo. Después de semanas en las que se han cumplido las fases en las que se han armonizado cocina, otras artes y personas con capacidades diferentes, dos veladas pondrán el broche de oro, el miércoles y jueves próximos, a un programa del que se esperan beneficios mucho más allá de la recaudación que se obtendrá en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner.
Explican Ángel Rus y Asun Mendoza el potencial que las artes tienen como herramientas para la mejora de las capacidades de los usuarios de Atades Huesca. De hecho, enumeran algunas de las que vienen desarrollando en los últimos años, como es el caso de la musicoterapia que tiene su plasmación espléndida en el Coro de Atades Huesca y en esa feliz manifestación que fue el arranque el pasado año de "Enséñame a cantar". "Los usuarios están trabajando día a día y acaban actuando ante el público, se ponen en comunión con el auditorio que les escucha". La cocina, esgrimen, "es una experiencia nueva que viven y también se pueden expresar a través de una disciplina que también es un arte, porque tiene un fondo creativo. Se les brinda una oportunidad de expresión en un proceso que desemboca igualmente ante un público. Es importante para la motivación y para la autoestima. Es un añadido, un aditivo para desarrollarlas".
Los profesionales de Atades Huesca, como los de otras organizaciones del Tercer Sector, asumen con naturalidad una labor pedagógica que no se circunscribe a los beneficiarios directos, sino a toda la sociedad. "Los usuarios son personas con otras capacidades en un entorno en el que todos tenemos capacidades diferentes. A nivel cognitivo, no se han desarrollado como otras personas que no han tenido esas dificultades, por lo que lo importante es proporcionarles estrategias para resolverlas".
En este contexto, adquieren sentido las terapias relacionadas con las disciplinas creativas y de comunicación. La musicoterapia, la arteterapia que despliega Atades Huesca de la mano de Eduardo Cajal o la caninoterapia. "Son aspectos que vienen muy bien a estas personas porque les ayudan a exteriorizar, porque lo que interiorizan posteriormente lo expresan".
Una manifestación de estos conceptos con un éxito importante es la actividad que el centro de Fraga ha desarrollado, "los Cuentacuentos. Después de desarrollar las habilidades para este género, los llevan en una buena labor de difusión a los centros escolares. La persona con discapacidad adapta los cuentos incluso al nivel escolar y, de paso, enseñan a los alumnos de los colegios la cultura de la diferencia y de las posibilidades que todos tenemos de aprende a pesar de nuestras discapacidades. Es una manera de expresión con la que, facilitándole canales, todos podemos entender que no hay nada raro, sino personas que se manejan muy bien en otras facetas que se quedarían ocultas si no se le descubren", asegura Ángel Rus.
Y Asun Mendoza apostilla: "Todos somos discapacitados. Yo no creo tanto en las inteligencias múltiples que desarrolla Howard Gardner, sino en que tenemos que poner en valor nuestras capacidades y nuestras discapacidades. Si somos conscientes de que en algunos aspectos tenemos discapacidades, nos resulta más fácil ponernos en la piel de ellos". Llegado este momento, en la conversación irrumpe la famosa fábula de las alforjas por la que los humanos colocamos en la delantera, bien visibles, los defectos de los demás mientras en la de la espalda ocultamos los propios. La virtud estriba en invertirlas.
LLEVAR DENTRO UN GENIO
Ángel recuerda un congreso en Valencia en el que un conferenciante preguntó sucesivamente al auditorio quiénes hablaban español, inglés y chino mandarín, transitando del pleno al desierto. "En función de lo que se está pidiendo, discapacitados somos todos". La arteterapia fundamenta su éxito, precisamente, en que emerge la diversidad, porque en espacios donde algunas personas no pasarían de un estadio de mediocridad, "un usuario puede llevar dentro un genio. Un artista".
Esta labor de Atades Huesca está logrando importantes réditos en términos terapéuticos en las modalidades más plásticas a través de la arteterapia, en las más rítmicas como la danza y ahora en la cocina. Insiste Asun Mendoza en que "es un arte porque tiene todos los componentes del arte. A través de la belleza hace sentir, emociona y despierta sensaciones".
En el diálogo, surgen indefectiblemente otros protagonistas de todos estos procesos, que son los propios profesionales que conducen y dirigen iniciativas como Inclucina o cualquiera de los otros desarrollos terapéuticos o de servicios. "Aprendemos de las personas a las que atendemos, y nos enseñan a ser muy humildes para trabajar con personas que te enriquecen mucho".
Cuando el entrevistador espeta que estos trabajadores sociales han arrojado su zona de confort al vertedero de Fornillos, ríen abiertamente. "No sé si es suerte o desgracia, pero es verdad que nos hemos desprendido de la zona de confort. Muchas veces tienes muchos planes que tenemos que dejar porque nos motiva extraordinariamente. Para nosotros es muy importante ver que vamos alcanzando día a día los objetivos y que, con iniciativas como Inclucina, se produce un aumento de la autoestima, de la motivación y de la ilusión que s contagia a los espectadores. El nivel emocional se vuelve muy potente".
Fuente: Diario del Altoaragón. 12/03/2017














