Más 3.600 personas participaron en la cabalgata por el centro. Las comparsas de los colegios fueron las más numerosas.
La cabalgata de Carnaval que discurrió ayer por Huesca, además de ser la más multitudinaria que se ha visto nunca, fue muy familiar, con la participación de todos los colegios de la ciudad, dando colorido al desfile que coordinó el actor Alfonso Palomares. Finalmente hubo más de 3.600 inscritos, a los que se unieron muchos grupos o personas a título individual que no se sumaron al concurso de comparsas y disfraces.
HUESCA.- A pesar de la elevada participación, el desfile, que recorrió avenida Monreal, Coso Alto, Porches de Galicia y plaza Navarra, acabó en poco más de hora y media.
La carroza de La Catalítica abrió el paso de las comparsas con unos disfraces de domadores y monos que comenzaron a elaborar hace dos meses en unos talleres. Con estos personajes quisieron también ser un "poco reivindicativos", en la defensa de los animales. Junto a ellos estuvo un grupo de casi treinta refugiados. "Para ellos es una maravilla salir de la rutina, y los niños son muy felices", comentó Monserrat Casañas, de la Fundación Apip- Acam.
Detrás de ellos, pasaron unos astronautas oscenses en misión a Marte. Juan Carlos había diseñado un robot elaborado con cartón, sobre el que iba su hijo, Asier y, junto a ellos, la madre, la astronauta Marilo. Cerca de ellos vimos a un grupo de quince anémonas rodeando al famoso pez de dibujos animados, Nemo. "Siempre decimos que haremos algo fácil y al final no lo hacemos", dijo Cristina Claver, quien comentó que estuvieron cerca de cinco horas hinchando los 1.500 globos que integraban los disfraces.
Con un lema muy integrador, "Todos juntos...un mundo", usuarios, voluntarios y trabajadores de cuatro entidades de la Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad (Cadis), Atades, Asociación Down, Aspace y Cruz Blanca salieron caracterizados de personajes de África, Oceanía y Asia, acompañados de dos carrozas decoradas acorde a los continentes.
Tampoco faltó el aire reivindicativo en algunos de los grupos, como la Casa de Andalucía. Una larga fila de postes de electricidad, junto a unas velas y facturas de la luz integraban esta comparsa, con mensajes como "Después de haber visto mi recibo de la luz, no tengo miedo a la oscuridad, tengo miedo a la luz". Por supuesto, también hubo algún disfraz alusivo a la política del presidente Trump.
Y no sólo los oscenses se disfrazan en Huesca, ya que cada año se suman más localidades del entorno. Participaron los "Monflotruitos" de Monflorite, los vecinos de Tierz caracterizados como los protagonistas de la película Grease, quienes mostraron sus dotes de baile, o localidades del Abadiado con el grupo de la Plataforma Loporzano sin ganadería intensiva. El "hermanamiento" entre Aniés y Nueva York sirvió para demostrar que la "multiculturalidad" que tiene la ciudad americana, también la tiene la oscense, según detallaron sus "alcaldes", Javier Pueyo y Jorge Álvarez. Detrás de ellos, una representación de los personajes, elementos y lugares más característicos de la ciudad norteamericana, desde las mayorettes, al puente de Brooklyn, el árbol de Navidad Rockefeler Center, un grupo de gospel e, incluso Donald Trump y Hillary Clinton.
Las Ludotecas Municipales escogieron un tema de actualidad municipal para sus disfraces, con el que conformaron un "huerto superecológico", con varias plantaciones que tenían vida propia y hortelanos tirando de tractores, montados sobre las sillas de bebés; e incluso escenificaron una plantación.
Las familias del colegio San Vicente fueron las primeras en encabezar los grupos de familias. Siguiendo con la temática británica y, dado que se trata de un centro con el programa bilingüe British, la asociación de padres eligió como lema para esta ocasión las carreras de caballos de Ascot. Sobre la carroza iba la familia real inglesa, con la presencia hasta de la fallecida Lady Di, detrás estaba el público que suele acudir a estos actos, vestidos con traje de gala, los jinetes y sus caballos. Así, "orgullosos de ser británicos", lucieron los trajes que habían elaborado entre las familias, a base de fieltro, explicó Yolanda Ferra, de la amypa.
Hasta India trasladaron los disfraces del colegio Santa Ana, país con el que este curso desarrollan su proyecto solidario. La cultura de esta tierra ancestral, cuna de una de las grandes primeras civilizaciones, mostró con más de 320 participantes su fauna variada así como la luz y color de trajes típicos y tradiciones hindúes. Este centro salía por segunda ocasión después de no hacerlo en unos veinte años. Con el impulso de la amypa y un grupo de madres, centros como Sancho Ramírez salieron también tras varios años sin poder, y sus gondoleros cantando el "O sole mío" conquistaron al jurado.
Con un guiño a Roal Dahl, en el centenario de su nacimiento, los niños y padres del colegio Pío XII aparecieron ataviados como los "umpa lumpa" de Charlie y la fábrica de Chocolate. Dos de las comparsas más numerosas fueron las de los colegios Pirineos-Pyrenées y Juan XXIII. El primero lo protagonizaron un grupo de pequeños y grandes pingüinos que llegaban, huyendo del deshielo, procedentes de los Pirineos. La celebración de los cincuenta años del segundo colegio fue la temática elegida por la amypa para diseñar los disfraces, de profesores y unos jovencísimos graduados, luciendo orgullosos sus birretes y diplomas. Una celebración a lo grande, acompañados por el camión de Sonido 54.
Fuente: Diario del Altoaragón. 26/02/2016














