El escritor José Miguel Suárez Madrid ha ganado el concurso de relatos de la Asociación de Hipoacúsicos de Huesca.
"La discapacidad me llevó a escribir. Al ser sordociego, aunque tengo resto visual y auditivo, esta condición invita muchas veces a sumirte en la autoreflexión y la soledad y fue así como llegué a los libros". Con estas palabras explica José Miguel Suárez Madrid, (Osuna, 1975)
los motivos que llevaron a volcarse en la literatura a este sevillano que asegura que "de leer y leer siempre le entran a uno ganas de escribir".
HUESCA.- Gracias a su pasión por las letras, Suárez ha resultado ganador de la primera edición del Concurso de Relatos Cortos "Asociación de Hipoacúsicos de Huesca". El texto Amores telefónicos, con cierto toque autobiográfico, le ha hecho acreedor de un premio de 1.000 euros.
"Es la historia de un hombre que como no oye bien se queda atrás con la tecnología y decide comprarse un móvil de los de antes porque tienen un timbre más alto y suenan más fuerte. En esta búsqueda de teléfonos de segunda mano acaba conociendo a su futura esposa", explica el autor. Suárez confiesa que no esperaba ganar y que envió hasta Huesca su relato "muy ilusionado".
La literatura es una parte muy importante de su vida. Durante ocho años, Suárez trabajó como editor y además cuenta con siete libros publicados en los que aborda la poesía, la novela, cuentos y ensayos.
Además, a lo largo del año, el autor participa en unos treinta o cuarenta certámenes literarios y cuenta ya con numerosos premios. En algunos de sus textos se refiere a la discapacidad, "una condición que debe invitar a la superación para que nadie se quede atrás".
"Nací sordociego. Yo siempre he visto y oído así, para mí es lo normal, pero creo que quien tiene una discapacidad tiene que intentar hacer, como mínimo, lo que hacen los demás", asegura.
De su día a día en Osuna, pueblo en el que reside, explica que trabaja en la Once como vendedor de cupones desde hace ya cuatro años. "Creo que la Once desarrolla una labor muy importante de inserción para personas con discapacidad, que tenemos un índice de paro más alto que el resto de los trabajadores", indica.
El escritor comenta satisfecho que está casado y tiene cuatro hijos, "menos plantar un árbol lo he hecho todo ya, he dejado lo más fácil para el final", concluye entre risas.
Fuente: Diario del Altoaragón














