Nieves Doz leyó el pregón que marca el inicio de la Navidad en Huesca. El obispo Julián Ruiz Martorell bendijo el belén instalado en la sede de la Diputación.
La presidenta de la Asociación Down Huesca, Nieves Doz, destacó ayer el "mensaje de dignidad y de aceptación de la diversidad humana" que dejó a la humanidad Jesús, quien se preocupó especialmente "por el colectivo de personas con discapacidad". Doz, que leyó ayer el pregón con el que se da inicio a la Navidad en la capital oscense, se preguntó cómo llevaría a la práctica actualmente "el mismo tipo de desobediencia transformadora" que practicó durante 33 años por tierras de Judea.
HUESCA.- El evento dio comienzo en el salón de actos de la Diputación Provincial de Huesca, con unas palabras del presidente de la Asociación Belenista Oscense, Federico Pardo, quien comentó que había pedido a Nieves Doz que pronunciara el pregón navideño, con motivo del veinticinco aniversario de la Asociación Down. Recordó que la presidenta recogió hace solo unos días el Premio Amiga de la Infancia en Desarrollo, que le entregó el alcalde de la ciudad, y aseguró que sus obras hablan por sí mismas.
Nieves Doz se imaginó cómo debía de ser vivir en Palestina en los tiempos de Jesús y lo difícil que debía de resultar para una persona con discapacidad. "Uno de los colectivos por los que más se preocupó y se interesó Jesús fue por las personas con discapacidad. Cojos, ciegos, paralíticos, mancos, lisiados, epilépticos, paralíticos, endemoniados, sordos....", enumeró, y recordó que en el Evangelio aparecen siempre como las personas más desamparadas de la sociedad.
Confesó que le resulta muy llamativo descubrir que se centró en remediar sus sufrimientos, y todavía más que esa opción implicaba "la ruptura de las "normas establecidas" que conllevaba curar a esas personas en los días prohibidos y aportándoles sobre todo una dignidad y una condición de humanidad que el resto de la sociedad les negaba".
"Qué impresionante mensaje de dignidad y de aceptación de la diversidad humana nos deja esta experiencia -exclamó-, y sobre todo, qué actual y qué modelo de actuación es para nosotros".
Doz observó que hoy todo el mundo sabe que la discapacidad es una realidad, aunque a veces se rechace o minusvalore. "En estos momentos me gustaría saber cómo lucharía Jesús ante esta realidad, cómo llevaría a la práctica el mismo tipo de desobediencia transformadora que llevó a cabo por tierras de Judea durante 33 años", señaló.
Agregó que hay otras personalidades como Gandhi o Martin Luther King que también han luchado por la dignidad humana, por lo que animó a no perder la esperanza "por lo que queda por construir y conseguir", una casa común y de justicia para todos los seres humanos, escuelas y empresas inclusivas, y ciudadanos con los mismos derechos y deberes. "Y todo ello con los apoyos que en cada caso y para cada persona sean necesarios", recalcó.
Nieves Doz había evocado al principio de su discurso las Navidades de su infancia, en las que no faltaba la nieve, la alegría, la familia, sus zapatos limpios y un nacimiento que montaba con su madre, y que con el tiempo se dio cuenta de que, a pesar de sus muchas figuras, no estaba completo. A punto de finalizar su alocución, desveló que la que le faltaba era la de un niño con Síndrome de Down. "Es la pieza que completa mi vida y la de mi familia, y que la hace mejor, más sabia y mucho más feliz", dijo.
Entre los asistentes se encontraba la vicepresidenta de la Diputación Provincial, Elisa Sancho, y varios ediles de la corporación. Tras la conclusión del pregón, el público salió al vestíbulo, donde el obispo de las diócesis de Huesca y Jaca, Julián Ruiz Martorell, bendijo el belén que instala todos los años la asociación Belenista Oscense. El cura Joaquín Zamora acompañó al prelado en esta labor, y con un recital poético de villancicos a cargo del coro "Voces Amigas" se dio por finalizado el acto.
Fuente: Diario del Alto Aragón














