La Asociación San Francisco de Sales organizó una jornada en Huesca.
HUESCA.- La importancia del diagnóstico precoz de la hipoacusia es un hecho reconocido, tanto de forma científica como empírica. Desde hace décadas, se establece la conveniencia de que la detección no se demore más allá del primer mes de vida y que se pueda disponer de la confirmación diagnóstica en el tercer mes para asegurar que los niños reciban el tratamiento adecuado antes de los seis meses, dado que el principal objetivo es lograr la adquisición del lenguaje hablado y el máximo desarrollo de los niños con un déficit auditivo a todos los niveles: personal, cognitivo, educativo y social.
Precisamente, la Detección precoz de la sordera, ¿qué implica itinerarios de derivación precoz, fue el tema de una jornada en la que pusieron en comunicación todos los sectores implicados desde el momento que se inicia esa detección, hasta que el niño comienza su tratamiento.
Organizada por la Asociación San Francisco de Asís de Hipoacúsicos, el Hotel Abba de Huesca acogió un café-tertulia en el que intervinieron Rosa María Cihuelo, directora general de Derechos y Garantías del Usuario del departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, Juan Royo, jefe de Sección del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Clínico Universitario "Lozano Blesa" y coordinador de la unidad de implantes, María José Lavilla, otorrinolaringólogo en este mismo centro sanitario, Ángel Escolán, jefe del servicio de esta especialidad en el Hospital San Jorge , y Luis Cuello, director del Centro Base de Huesca y responsable del Programa de Atención Temprana.
Cihuelo dio la bienvenida a los asistentes, entre los que se encontraban médicos, pediatras, logopedas, audioprotesistas y padres. A todos les dio las gracias porque jornadas como la de ayer "son una lección de vida", y se mostró deseosa de que con las conclusiones se pueda elaborar un protocolo de actuación que "ayude a implementar las unidades que deben ir interviniendo tras la detección precoz, para que una vez que van pasando las diferentes etapas de la vida del niño y sus necesidades de comunicación y relación cognitiva, corporal y sensitiva, todo el mundo sepa cuando tiene que actuar y cómo debe ser esa actuación".
El doctor Escolán fue el encargado de presentar a los intervinientes en la jornada, Juan Royo, la doctora Lavilla y Luis Cuello, que insistieron en la importancia de la detección precoz de la hipoacusia infantil porque ha permitido disminuir la edad media de diagnóstico. Según el tipo o grado de sordera, el niño necesitará unos audífonos o un implante, y siempre, un tratamiento habilitador.
De allí la importancia del programa de detección precoz, que "cuando empezó en 2002 en Aragón, la media de edad de diagnóstico de hipoacusia en los niños estaba en los dos años y medio, muy tarde para empezar un tratamiento. Actualmente está entre los 4 y 8 meses, suficientemente temprana para comenzar con la atención, estimulación y tratamiento médico con prótesis o implantes", comentó el doctor Royo a este periódico.
Este año han operado a 37 pacientes y se acabará 2016 con 40 personas implantadas de todas las edades, desde niños de 10 meses a adultos de más de 70 años. El implante supone para todos ellos "volver a estar inmersos en la sociedad. En el caso de los adultos, volver a escuchar, entender y ser miembros útiles no discapacitados, y para los niños el entrar en el mundo del sonido. Un niño con una sordera congénita, sino hacemos por él todo lo posible desde el implante, los audífonos, las logopedas, los foniatras, todos los profesionales implicados, será un niño condenado al mundo del silencio".
Fuente: Diario del Alto Aragón














