La reumatóloga del Hospital San Jorge, Rosa Roselló, apuesta por la práctica de ejercicio.
La Espondilitis Anquilosante (EA) es una forma de artritis que afecta las articulaciones de la columna vertebral
causando un dolor de espalda que se caracteriza "por no ser de tipo mecánico, ya que no aparece por realizar esfuerzos o tras un golpe, sino que es de tipo inflamatorio y surge en reposo o despierta al paciente cuando está durmiendo".
HUESCA.- Así explicó ayer la doctora Rosa Roselló, Reumatóloga del Hospital San Jorge de Huesca, la mayor manifestación de la EA, una patología sobra la que impartió ayer una conferencia en el Espacio Ibercaja Castillo Montearagón bajo el título "Mira tu espalda".
Para hacer frente a esta dolencia inflamatoria, que afecta en la provincia de Huesca a unas 2.000 personas, la doctora ofreció a los asistentes una serie de herramientas útiles, pautas de tratamiento y consejos. En esta línea, resaltó que el dolor de espalda propio de la EA mejora cuando el paciente se mueve, por lo que recomendó la práctica de ejercicio, consejo al que sumó el de no fumar.
Roselló explicó que se trata de una enfermedad inflamatoria con base genética, que puede afectar a cualquier articulación, y que va asociada a otras dolencias como la uveítis, una inflamación ocular con la que se puede perder visión, la uretritis, la psoriasis y la enfermedad inflamatoria intestinal.
"Se trata de aspectos colaterales frente a los que hay que estar al tanto. La alerta de la EA debe saltar ante dos o tres síntomas ya que puede haber algo más", advirtió.
Respecto a la carga genética, explicó que el gen HLA-B27 transmite esta dolencia. "El heredar el gen no quiere decir que sufras de EA ya que sólo un 10 % de las personas que lo poseen la desarrollan. Pero en cambio, más de dos terceras partes de los enfermos poseen este gen", aclaró. La doctora, que ayer durante su consulta diagnosticó un nuevo caso de EA a un adolescente, explicó que esta enfermedad se manifiesta en gente joven, siendo más frecuente en varones, "aunque como no se cura dura toda la vida", apuntó. Por último, resaltó la implicación del área de Reumatología del Hospital San Jorge y de su servicio "Reumaderma", que ofrece un gran asesoramiento.
Fuente: Diario del Alto Aragón














