La Sala CAI Huesca muestra desde ayer treinta obras realizadas por usuarios de Asapme.
HUESCA.- La Sala CAI Huesca muestra desde ayer los trabajos realizados por los usuarios de la Asociación Oscense Pro-Salud Mental (Asapme) durante el taller de pintura que celebra cada jueves esta entidad a lo largo el año. La muestra, inaugurada ayer, recoge treinta obras realizadas en acrílico, que abarcan desde lo abstracto a lo figurativo, "en las que cada autor transmite mediante cuadros pictóricos sus sentimientos, su forma de pensar y las diferentes cosas que le pueden atraer o llamar la atención", tal y como explicó Miriam Grande, coordinadora de estos talleres.
Añadió que el arte se transforma para las personas con enfermedad mental en una nueva forma de expresión que ponen en práctica en esta actividad semanal que se prolonga durante hora y media a la que sigue una merienda y en la que reciben apoyo técnico y nociones sobre metodología.
En estos talleres cada usuario recibe una atención individualizada por parte de Miriam, una auxiliar y el pintor Pepe Generelo, padre de una usuaria de Asapme, que colabora en esta iniciativa desde hace años. El arte facilita a estas personas con enfermedad mental "que se puedan encontrar un ratito con ellos mismos, algo tan sencillo como eso. Es como un parón que hacen y en el que disfrutan con su propio estilo", explicó Grande.
Por su parte, Pepe Generelo lanzó ayer tarde una reflexión a todos a los que asistieron a esta cita con Asapme para plantear la situación que atraviesan quienes padecen una enfermedad mental. "Hay una asignatura que tenemos pendiente, la integración. La gente no sabe de nosotros, en general la sociedad no cuenta con nosotros para nada, somos personas unos y otros pero la sociedad ha marginado a quienes padecen una enfermedad mental", aseguró.
Generelo manifestó que para él es muy gratificante trabajar con los usuarios de Asapme y afirmó que no deja de buscar alguna forma "de salir del armario, de salir al exterior para que la gente sepa que existen personas que no matan a nadie y que quieren vivir su vida tranquilos porque también tienen sus deseos y sus sueños, igual que todos los demás", comentó.
El pintor que colabora con el taller de pintura desde hace años afirmó que no hay que "criminalizar" a quienes tienen una enfermedad mental porque en su interior guardan muchos valores y sensaciones. Prueba de ello, la exposición que puede contemplarse desde ayer en la Sala CAI, un proyecto cargado de alegría y esperanza.
Fuente: Diario del Alto Aragón














