La asociación celebró ayer en la CAI una mesa redonda en la que participaron usuarios y profesionales y que apostó por la inclusión y la eliminación de estigmas en torno a la enfermedad mental.
"Mi vida cambió cuando a los 31 años me diagnosticaron una esquizofrenia crónica. Yo era albañil y tuve que dejar de trabajar. Me sentí fatal, pero el arte me ha hecho olvidar la enfermedad que he padecido. El arte es el valor humano de la persona".
HUESCA.- Con estas palabras explicó ayer Pedro Ascaso, artista autodidacta de Pomar de Cinca, los beneficios que le ha reportado el dejarse llevar por la creatividad en los lienzos, tallas y dibujos que mostró durante la celebración de la mesa redonda "El poder del arte" en el salón de actos de la sede de la CAI en Huesca.
La cita, organizada por la Asociación Oscense Pro-Salud Mental (Asapme) contó también con la intervención de Vanesa Ibarz, educadora del Centro de Arte "La Panera" y coordinadora de proyectos artísticos por la inclusión, en Lérida, y Lucía Martínez, artesana vinculada a los talleres de esta entidad.
En su intervención, Pedro Ascaso explicó que él se mueve en un ambiente rural, por lo que plasma en sus obras gran cantidad de motivos de la naturaleza, como mochuelos, paisajes y un olivo "en cuyo hueco un ratón metió una nuez y salió un nogal". Esta visión de la naturaleza le permite contar "cosas que la gente desconoce", dijo este artista que también presentó un impactante cuadro de un castillo flotando en el aire y que confesó que su pintor de cabecera es Vincent van Gogh "porque él también fue rechazado en su tiempo. Sólo vendió un cuadro en toda su vida y se acabó suicidando", apuntó.
En este sentido, desde la mesa redonda se planteó que la sociedad sigue estigmatizando a las personas que sufren una enfermedad mental.
Con el objetivo de fomentar la inclusión, Vanesa Ibarz, explicó las múltiples actividades que realiza en el centro "La Panera" de Lérida. La coordinadora comentó ante los asistentes que desde este centro consideran "que el arte es el camino hacia la inclusión como una herramienta que ayuda a romper los estereotipos que hay en la sociedad".. "La Panera" es un centro de arte contemporáneo que alberga exposiciones que se van cambiando cada seis meses. Cada dos años realizan una bienal y suelen apostar por artistas jóvenes, explicó la coordinadora, que destacó entre las muestras que han acogido las instalaciones la de Ángela de la Cruz, una artista muy reconocida a nivel nacional e internacional que tras sufrir un ictus luchó por seguir adelante. "Me parece un caso de superación personal. Se quedó en una silla de ruedas y aunque tiene mucha dificultad a la hora de moverse y hablar ha hecho alarde de mucha fuerza de voluntad y siguió en el mundo del arte. Incluso fue nominada a los premios Turner, que son como los Oscar en el mundo del arte", explicó.
La coordinadora detalló a continuación algunos proyectos como el de "Luces de navidad" que realizaron los usuarios de la Asociación Down de Lérida y que tuvo gran repercusión en la ciudad. "Nosotros queremos crear puentes entre la sociedad y el arte contemporáneo, aquel que se hace hoy en día y habla de nosotros y de nuestros problemas. Los artistas a veces hacen denuncias que se llevan a una sala de exposiciones para que se hable de ello", manifestó.
Además, se refirió a que "La Panera" da un carácter inclusivo a la cultura y citó el proyecto "Jardín de las Delicias", que se llevó a cabo junto al Centro Asistencial San Juan de Dios de Almacelles (Lérida) con motivo de la Fiesta del agua. También la artesana de bisutería Lucía Martínez mostró durante la mesa redonda los trabajos realizados por los usuarios de Asapme en las sedes de Jaca y Monzón. Comentó que con estas actividades los usuarios de Asapme aprenden técnicas nuevas y también se sienten valorados ya que las pulseras o collares que realizan se ponen a la venta en algunos mercados de Asapme. "Esto les incentiva y les motiva mucho para seguir adelante", apuntó.
Durante la mesa redonda los asistentes también plantearon múltiples cuestiones interesantes sobre el sentido del arte o sobre si la enfermedad mental puede potenciar la creatividad de una persona. Finalmente, la presidenta de la Asapme, Nuria del Río, recordó que esta actividad cerró el programa de actos que la entidad ha organizado con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora el próximo 10 de octubre.
Del Río aseguró que desde Asapme siempre han considerado que el arte es una herramienta terapéutica y de expresión de todos los sentimientos que guardan las personas que padecen una enfermedad mental y que suelen atravesar malos momentos. "La pintura es una forma de expresión y también un punto de encuentro entre los usuarios, que comparten sus experiencias", concluyó la presidenta.
Fuente: Diario del Alto Aragón














