Huesca celebrará de manera especial la XII Jornada Nacional el 7 de octubre.
HOY se conmemora el Día Nacional de la Artritis y en Huesca se va a celebrar de forma muy especial con la XII Jornada Nacional de Artritis el próximo viernes 7 de octubre en el Espacio IberCaja Castillo de Montearagón.
Queremos hacernos eco de este día tan especial y tratar el tema desde lo habitual en esta sección, la actividad física indicada para pacientes con artritis.
Cuando una persona tiene artritis reumatoide, el sistema inmunitario encargado de combatir las infecciones, ataca el recubrimiento de las articulaciones. Esto provoca que las articulaciones se inflamen, sean más rígidas y aparezca un dolor intenso. En los primeros estadíos de la enfermedad, afecta a las articulaciones más pequeñas de las manos y pies, pero si continúa evolucionando afectará al resto de articulaciones.
Actualmente, no se conocer una cura para la artritis reumatoide. Los tratamientos se enfocan en paliar el dolor y la rigidez, así como la capacidad de movimiento. Es aquí donde la práctica regular y adecuada de actividad física puede mejorar su calidad de vida.En general, la mayor parte de los estudios con pacientes de artritis se han efectuado realizando ejercicio de carácter aeróbico. En estos casos, los practicantes han conseguido perder peso, fortalecer los músculos y por ende, mejorar el estado físico en general. En el caso de la artritis reumatoide, la pérdida de peso va mucho más allá de una cuestión estética, ya que es nuestro esqueleto es el quien debe soportar todo el peso corporal y una carga más liviana ya reducirá el dolor articular. En estos estudios, los pacientes que participaron en programas de actividad física aeróbica, combinados con trabajo de fortalecimiento muscular, muestran mejoras de 66% (como promedio) tanto en la percepción del dolor como en la aptitud física en general. Uno de los problemas que tienen los pacientes con artritis reumatoide es el riesgo incrementado de caídas, debido al deterioro en las piernas y los pies. Este deterioro genera inestabilidad, y los científicos se han planteado si el entrenamiento de equilibrio y propiocepción pueden mejorar esta situación. El equilibrio se entrena mediante ejercicios donde se utilicen los músculos contra una fuerza externa planificada o en respuesta a un movimiento inesperado. Pueden realizarse con doble apoyo de pies, con un solo apoyo, utilizando plataformas o colchones inestables, privando o no de la visión, etc. También se incluirían ejercicios que implicaran coordinación y agilidad. El entorno debe controlarse para evitar accidentes, pero habrá que tener el cuenta la capacidad del ejecutante para poner en compromiso controlado su capacidad de equilibrio.
Por supuesto, no cabe olvidar todos aquellos ejercicios de respiración, corrección postural, movilidad articular y elasticidad articular. Dependiendo de la evolución de la enfermedad, deberá adecuarse el nivel de estos ejercicios, pero una actividad como el pilates o el yoga mejorará los niveles funcionales del paciente. l Dr. Ciencias Actv. Física y el Deporte
Fuente: Diario del Alto Aragón














