Las fotografías y microrrelatos giraron en torno al lema "La ciudad hambrienta"
HUESCA.- Daniela Cadavid Librero y Juan Carlos Navarro Iglesias se han convertido en los triunfadores de los Concursos de Arcadia del mes de junio, en las categorías de microrrelatos y fotografía, respectivamente, que se fallaron recientemente en un acto al que no pudieron asistir los ganadores.
En esta ocasión, el tema elegido por el centro dependiente de la Fundación Agustín Serrate fue "La ciudad hambrienta", un concepto que dio mucho juego a todos los aspirantes al premio.
La participación en el certamen de microrrelatos se mantuvo como en meses anteriores, incluso la procedencia de los relatos fue similar, lo que descendió fue la participación en el concurso de fotografía, ya que al circunscribirse a Huesca, puede resultar más complicado para los concursantes, según opinó la entidad en un comunicado de prensa, antes de añadir que la colaboración de la ciudadanía sigue siendo necesaria e imprescindible.
La ganadora de los microrrelatos fue Daniela Cadavid Libreros, escritora e ilustradora colombiana, con el relato titulado Para la cena, y el ganador en el apartado de fotografía fue el oscense Juan Carlos Navarro Iglesias, profesor de la Escuela de Arte de Huesca, que se alzó con la victoria gracias a la obra Me ha parecido ver un lindo gatito.
Ya que ni el ganador en el apartado de fotografía ni la escritora colombiana podían acercarse a recoger sus premio, Arcadia decidió aún así que los miembros del jurado de los microrrelatos proclamasen a los ganadores, en un acto que se celebró recientemente en el Centro de Día de Arcadia.
Por último, según recordaron desde la entidad solidaria, el lema para el mes de julio es "La ciudad espera", un tema que esperan que seduzca a los participantes de ambas categorías para que haya muchas propuestas entre las que elegir a los próximos dos ganadores.
RELATO GANADOR
Para la cena
Un hombre imparte clases de lenguas muertas en el fondo de una alcantarilla corroída por el tiempo. Tres ratones ciegos toman un café de letras en la avenida de los Monegros. El cielo danza en medio de vapores grises iridiscentes mientras un tractor acomoda estratégicamente las nubes para una fotografía a blanco y negro, pero en el fondo sé que nada ocurre, solo es el papel devorando poco a poco mis crecientes deseos de convertirme en ciudad soñada antes de la cena.
DANIELA CADAVID
Fuente: Diario del Altoaragón. 20/07/2016














