Las instalaciones atenderán a 46 personas con enfermedad mental y a 70 familias
A veces los sueños se cumplen y llegan en forma de un precioso local de más de 150 metros cuadrados como el que inauguró ayer la Asociación Oscense Pro Salud Mental (Asapme Huesca) en la calle Ramón J. Sender, numero 9, bloque 4, bajos posteriores, de la capital altoaragonesa.
Con estas instalaciones cedidas
por el Ayuntamiento de Huesca hace dos años, en el veinte aniversario de la entidad, Asapme ha visto hecho realidad su objetivo "más deseado y solicitado", tal y como manifestó ayer una emocionada Nuria del Río, presidenta de
Asapme Huesca, que dio la bienvenida a las personalidades políticas, sociales y culturales que acudieron a esta cita en la que también se realizó una visita por las instalaciones.
En este día tan especial, la presidenta manifestó que esta entidad ha conseguido su sueño de asistir al colectivo de personas con enfermedades de salud mental en unas instalaciones dignas. "Esperamos que las administraciones implicadas en salud y atención social se den cuenta de la labor que desde nuestras entidades realizamos en atención a la demanda de las personas dependientes y sus familias", comentó Del Río ante los presentes.
Añadió que el colectivo de salud mental requiere los servicios que desde Asapme se prestan "y que esperamos que se mantengan a pesar de las dificultades administrativas y económicas de este momento", matizó. Muy agradecida, destacó el apoyo recibido desde el Consistorio oscense, patrocinadores y todos aquellos que en su trayectoria como entidad les han ayudado a poner en marcha este centro en el que se han invertido 80.000 euros para su adecuación.
La presidenta detalló que desde estas instalaciones se atenderá a 46 usuarios y a 70 familias gracias a la labor de seis profesionales, aunque la asociación, que engloba a unos 400 socios, se compone de catorce trabajadores que asisten a más usuarios en las sedes de Monzón y Jaca.
Desde estas instalaciones se prestan servicios de atención psicológica, atención social, talleres y se cubre también el área de ocio y tiempo libre.
Asapme interviene así con personas con enfermedad mental, una problemática que no se reduce a la sintomatología psicopatológica sino que afecta al funcionamiento psicosocial de cada usuario y su relación con el entorno.
"Nuestro objetivo principal es atender al colectivo en una sede digna, ya que nuestra anterior ubicación, un piso de protección social, no era accesible y estaba en una zona donde no se nos veía como entidad", comentó.
La asociación espera ampliar todos sus servicios y talleres desde este nuevo centro que se va a enfocar como una unidad de rehabilitación psicosocial basado en herramientas innovadoras como el arte, la terapia y las nuevas tecnologías.
Sobre sus expectativas, Del Río explicó que el local les permite hacer muchas más actividades porque el espacio es más amplio y en la sede es posible realizar propuestas creativas.
Y es que, desde la entidad opinan que la creatividad y el arte son un instrumento de terapia muy válido para abordar las problemáticas de la enfermedad mental porque permite expresar y reflejar sensaciones y posibilita un camino para la integración. Por su parte, Luis Felipe, alcalde de Huesca, manifestó que una asociación necesita tener un espacio de actividades y una localización en la ciudad. "Las entidades que realizan labores asistenciales a personas que tienen algún tipo de dificultad en materia de salud, precisan de una sede", añadió el regidor, que resaltó que este nuevo local dispone de espacios para terapia, pintura y para una atención personalizada.
NACIÓ DESDE EL ESFUERZO DE FAMILIAS Y VOLUNTARIOS
Asapme Huesca nació en 1993 y se estableció legalmente en junio de 1994. La asociación buscaba que los usuarios tuviesen alguna actividad extrafamiliar ya que en aquella época no existían alternativas de tiempo libre para los afectados y estos pacientes eran atendidos en el Hospital Provincial para la situación de crisis general, donde coincidían con drogodependientes y transeúntes. La asociación, compuesta por familias y voluntarios, luchó duro para conseguir nuevos recursos tanto de empleo como de atención psicosocial. En el año 2000 realizó con éxito su primera mesa redonda y, posteriormente, al solicitar y recibir subvenciones creó servicios no prestados por la administración a los que denominaron "atención extrahospitalaria".
En el Hospital Provincial, Asapme ofrecía terapias familiares con la psicóloga y la trabajadora social mientras que en Huesca nacía una asociación de asociaciones, COA, Centro Oscense de Asociaciones, desde donde se fraguó la Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad (Cadis).
Asapme comenzó sus actividades en el COA, trayectoria que continuó en viviendas de protección social debido a la declaración del edificio en estado de ruina. Poco a poco fueron recibiendo subvenciones y Asapme empezó a conmemorar el Día de la Salud Mental, que cada vez recibió mas acogida por parte de los oscenses. La trayectoria de la entidad continuó con un taller de pintura impartido desde los comienzos de la asociación por José Generelo, voluntario de Asapme, que defiende que la actitud artística es rehabilitadora.
En 1995 nació el núcleo de la entidad en Monzón y en el año 2000 en Jaca. En 2007 se creó un centro de rehabilitación psicosocial en la capital montisonense, que acogió un centro de día y un equipo de acompañamiento. Mediante la búsqueda de recursos económicos y financiación particular y con el apoyo del Salud pusieron en marcha la sede de Jaca.
En la actualidad, Asapme Huesca trabaja desde el área de acogida y de intervención social atendiendo y realizando un seguimiento individualizado de cada usuario afectado de enfermedad mental.
Fuente: Diario del Altoaragón. 20/05/2016














