El festival "Ni un segundo en el olvido" registró un cálido ambiente en la plaza General Alsina de Huesca, donde actuaron grupos de jota y folk que defendieron el valor de los recuerdos
La música fue ayer la voz de los pacientes con alzhéimer, sus cuidadores y los investigadores que se enfrentan cada día al reto de conservar los recuerdos de toda una vida, condenados a desaparecer por esta enfermedad.
HUESCA.- El festival "Ni un segundo en el olvido", a beneficio de la Asociación Alzhéimer Huesca, sonó con fuerza pasadas las seis de la tarde desde la plaza General Alsina de la capital altoaragonesa dentro del programa "Primavera para el Recuerdo" organizado por la propia entidad y por DIARIO DEL ALTOARAGÓN.
La jornada comenzó con sonidos de jota y folk que, en un canto a las raíces, mostraron a toda la sociedad oscense el valor de los recuerdos, esos retazos del pasado que hacen aguas a causa del alzhéimer, una dolencia que sigue siendo uno de los mayores retos de la medicina actual.
Componentes de la Asociación Folclórica "Estirpe de Aragonia" fueron los primeros en salir al escenario de la plaza General Alsina, que estaba de lo más animada. El público disfrutó con las jotas y bailes de esta formación que dio paso a continuación al espectáculo "Los amigos de Roberto Ciria", en el que participaron alumnos del jotero y otros grandes del género como Óscar Badías, Mercedes Budios, Lucía Martínez, Leyre Buil, Esther Martínez, Martín Español, Andrea Mora, Inés Español y Patricia Ibort. La jotera Mercedes Budios destacó que la formación cantó estilos puros aragoneses con piezas como Juicio Oral y La jota de Calanda.
Los treinta cantadores, músicos y bailadores de la Agrupación Folclórica "Santa Cecilia" tomaron el relevo en este festival contra el olvido que emocionó a muchas personas del público que conocen de cerca la enfermedad de alzhéimer. Isabel, vecina de Huesca, había acudido a la cita para ver bailar a su hija, miembro de la agrupación.
También le llevaron hasta la plaza otros motivos. "Mi madre sufre alzhéimer y todo lo que sea apoyar a quienes ayudan a los enfermos es maravilloso", afirmó.
Tras la fantástica actuación de los grupos folclóricos, que cosecharon miles de aplausos, llegó el turno del folk. Sobre las ocho de la tarde los oscenses Olga y los Ministriles ofrecieron un pequeño concierto en el que tocaron algunos de los temas de su nuevo disco, Quiero creer, que saldrá a la venta el mes que viene. Les acompañaron los bailarines Jairo Périz y Virginia Costea en algunos de sus temas clásicos.
Olga Orús explicó que la banda eligió sus canciones más movidas para apoyar y alegrar a las familias que tienen algún miembro "con esta enfermedad que nos puede tocar a todos y de la que, desgraciadamente, todos conocemos algún caso".
El cantautor aragonés Joaquín Carbonell subió con la banda al escenario para entonar la canción Si me buscas, en un dueto que emocionó al público asistente. Entre actuación y actuación, el grupo Barfulaires ofreció un repertorio de pasacalles y canciones tradicionales en una actuación en la que quisieron mostrar su apoyo a la lucha contra el alzhéimer. A continuación, Joaquín Carbonell regresó al escenario, donde interpretó varias de sus canciones y alguna versión de José Antonio Labordeta, como el tema Dónde se van, "porque a él seguro que le hubiese gustado estar aquí", matizó.
Carbonell estaba encantado de cantar en Huesca, donde dijo tener grandes amigos y comentó que aunque, por fortuna, en su familia no ha existido ningún caso de alzhéimer, hay que prestar una atención especial a los cuidadores, que son quienes padecen las consecuencias de esta dolencia "en un sufrimiento muy opaco del que no nos damos cuenta".
La música tradicional de Os Gaiters de Tierra Plana continuó con el espectáculo y A Cadiera Coixa cerró este emotivo encuentro en la plaza General Alsina, donde interpretaron algunas de las canciones de su último trabajo. El festival "Ni un segundo en el olvido" se trasladó a partir de las 24 horas a la Sala Genius del Bar Bendita Ruina, donde se celebró un guateque a cargo de Mikelo, Chuchi Castro, Nerea Calvo y Ramón Flores.
La jornada continuó en la Sala Edén, que contó con una sesión de Salas Dj, que dio paso al grupo Lucca, que interpretó algunas canciones de su EP Watching the grass grow (2011), otras de su disco Summer is coming (2014) y cuatro temas nuevos con los que los oscenses bailaron en una noche dedicada a frenar el deterioro cognitivo.
Fuente: Diario del Altoaragón. 15/05/2016














