José Víctor Alfaro participa en Ibercaja en las Jornadas "Territorio Nolvido"
José Víctor Alfaro, director general de Podoactiva, pronuncia hoy la conferencia El tratamiento de los pies en las personas con alzhéimer, dentro de la Semana Divulgativa y Cultural del "Territorio Nolvido," enmarcada en la Primavera para el Recuerdo que organizan Alzhéimer Huesca y DIARIO DEL ALTOARAGÓN.
HUESCA.- A partir de las 19 horas, en el salón de actos del Centro Cultural Ibercaja y presentado por Sergio Bernués, director de Marketing de Pymes, Alfaro hablará de cuidados de los pies y la afección del patrón de la forma de caminar en los pacientes con alzhéimer, así como de los tratamientos biomecánicos para la prevención de caídas.
El pie es una zona muy sensible y a cualquier persona "una uña que se clave o un roce que tenga le va a doler, se va a quejar y lo va a solucionar". En el caso del enfermo de alzhéimer, el nivel de percepción es más bajo y si hay un problema en el pie que no detecta y no se queja, "se puede acabar convirtiendo en una úlcera o en algo más importante". Por eso interesa que los cuidadores tengan un protocolo periódico de valoración del pie cada poco tiempo, porque eso permite ver que están en buenas condiciones.
El pie es la zona más lejana del corazón y eso implica que el aporte sanguíneo es más complejo. "En una persona mayor cualquier problema en el pie cuesta más curarlo que en otra zona porque está más lejos del corazón". Si a eso se une que en los enfermos de alzhéimer esa sensibilidad del pie "también la tienen memorizada, la dificultad es añadida".
En cuanto a la parte biomecánica, José Víctor Alfaro alerta sobre la forma de pisar. Una persona que esta sana, "en su ciclo de marcha pisa y está un rato en el suelo y otro en el aire, y así sucesivamente un pie y otro va alternando el apoyo", pero en alguien que tiene una afectación neurológica, alzhéimer o parkinson, "el tiempo de vuelo del paso cada vez es más pequeño y el tiempo de apoyo más grande, y al final el paciente anda con pasos más cortos y el tiempo que está en el aire es más rápido, de modo que los pies van casi pegados al suelo todo el rato y eso genera una forma de andar que es más inestable que la natural".
Ante estas situaciones, Alfaro propone, en algunos casos, el uso de una plantilla "para mejorar en parte esta situación, sobre todo si el paciente, a parte de esta forma de pisar por la enfermedad, tiene un pie muy cavo o aplanado, y al mejorar eso se le puede dar un plus de estabilidad que hace más difícil que sufra una caída".
En Podoactiva tienen información directa de estas situaciones porque, por ejemplo, a Barbastro acuden periódicamente a la asociación de enfermos de alzhéimer "para prestar cuidados a los pacientes". José Víctor Alfaro insiste en que se trata de una dolencia "de la que se ven muchos casos y la consulta es bastante habitual, y salvo el tema de la marcha, no implica cuidados especiales. El único problema es la percepción".
Cuando a cualquiera le pasa algo en un pie, éste se queja y la persona lo nota. "En un paciente con una demencia acusada la percepción es distinta, y aunque perciba el dolor no lo va a saber transmitir con la misma precisión que uno sano". Por eso, es muy importante que los cuidadores tomen ciertas precauciones. "A la hora de calzarlos hay que meter la mano y comprobar que no hay ninguna piedrecilla porque una cosa tan tonta como esa puede generar un problema".
Tampoco hay que olvidar mantener el pie bien hidratado porque así "se evitan callosidades o que se haga una herida porque la piel se abra".
En los enfermos de alzhéimer la percepción merma y es necesario que eso se supla por la gente que está alrededor. En el caso del cuidado de los pies, lo aconsejable es "instaurar un protocolo y que cada dos meses le vea un podólogo que asegure que las uñas están bien cortadas o que no tiene una zona de callosidad que pueda predecir una úlcera. Eso, que estaría bien para cualquier paciente mayor, en este caso se justifica más".
Fuente: Diario del Altoaragón. 09/05/2016














