Los animales completan la granja-escuela del espacio vacacional jacetano
JACA.- El Ayuntamiento de Huesca donó cinco ejemplares de pavo real (dos hembras y tres machos) para completar la granja-escuela del centro vacacional de Atades Huesca, en Martillué (Jaca). Hay que señalar que estos animales habitaban en el
parque Miguel Servet de la capital oscense, donde estarán otros dos pavos para recuperar su tradicional presencia en esta zona.
Los usuarios del centro de Atades en Martillué recibieron ayer entusiasmados a estos ejemplares, que fueron transportados por el Gobierno de Aragón, que colaboró con ambas entidades para que esta donación llegase a buen puerto.
De este modo, la población de la granja-escuela vuelve a estar completa para recibir a los escolares y personas con discapacidad que visitan el centro o realizan estancias vacacionales.
Los representantes de Atades Huesca se mostraron "muy agradecidos al Ayuntamiento de Huesca y al Gobierno de Aragón, por hacer posible la donación, ya que tener la granja-escuela con el máximo número de especies posibles es fundamental, pues es un atractivo para los visitantes".
La granja-escuela, abierta desde el verano del año 2011, es un equipamiento ambiental adaptado, que aglutina buena parte de la oferta de actividades formativas y de ocio del centro vacacional. Además, ofrece una actividad ocupacional para los habitantes del centro ocupacional-residencial, como es el mantenimiento de la granja y el cuidado de los animales que hay en ella.
ABIERTA A LOS COLEGIOS
Más de 750 niños de Educación Infantil y Primaria de la Jacetania, Alto Gállego y Sobrarbe han disfrutado ya de las visitas escolares, de la mano de los usuarios de la brigada ocupacional de la granja del centro, "Los granjeros de Martillué", desde el año 2013.
Por cuarta primavera seguida, la granja-escuela abre sus puertas a los colegios. La propuesta ofrece dos programas de actividades, de jornada matutina y jornada completa, en los que la visita didáctica y participativa a la granja se complementa con la realización de diversos talleres. En ellos, los niños realizan sus propias "chapas e imanes de granja" y una aromática "bolsita de lavanda de Martillué", o elaboran "jabones de animales de la granja" y "cacao labial de esencias naturales", compaginando diversión y aprendizaje.
Una experiencia llena de emoción y sorpresas que los niños comparten con los usuarios del centro, en una jornada didáctica y divertida de absoluta normalización.
El centro vacacional cuenta con instalaciones adaptadas, un equipo de profesionales especializados y una amplia oferta de actividades en su mayoría lúdicas. También, acoge a familias que desean compartir con sus hijos estancias vacacionales y de respiro y ocio familiar. Así, las personas con discapacidad y sus familias disfrutan de un atractivo entorno y de propuestas de ocio durante todo el año.
Fuente: Diario del Altoaragón. 06/05/2016














