La Universidad de Zaragoza participa en la exposición que recala en la Sala CAI
HUESCA.- Convivencia, aprendizaje y normalización, éstas son las señas de identidad del nuevo proyecto artístico que recala desde ayer en la sala de exposiciones de Caja Inmaculada (CAI) en Huesca. Una muestra de cerca de cincuenta fotografías con las que se ofrece una amplia mirada sobre la vida de los jóvenes con discapacidad intelectual. Ellos son los protagonistas de la exposición con la que la Universidad de Zaragoza, a través de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca, y la Asociación Down Huesca, estrechan lazos para trabajar por "una ciudad más inclusiva".
Así lo explicó ayer el responsable del área educativa de Down Huesca, el psicólogo Elías Vived, para quien esta muestra y, especialmente, el trabajo que hay detrás de ella, tiene el valor de "la convivencia y el aprendizaje mutuo".
Y es que, durante un curso, tres alumnas de Magisterio, María Algueró, Yolanda Domper y Belén Gimeno, guiadas por el profesor Alfonso Revilla, han compartido con usuarios de la entidad oscense su día a día, se han acercado a sus talleres de cocina, artesanía y restauración, a sus pisos de vida independiente o a los espacios de ocio y diversión para captar con la cámara fotográfica instantes de su vida cotidiana.
El resultado es Miradas, una exposición que se puede visitar en la Sala CAI hasta el 5 de mayo, y que forma parte de los actos conmemorativos del veinticinco aniversario de la Asociación Down Huesca.
El proyecto cuenta con la financiación del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a través de un programa que acerca las personas con discapacidad intelectual a los futuros profesores, indicó Vived, quien apuntó que al igual que se realizan talleres de poesía y otras actividades, salió éste, de fotografía, para dar respuesta a la inquietud artística de los jóvenes de Down Huesca, cada vez más interesados en este arte por la proliferación de los móviles con cámara.
La experiencia beneficia a ambos colectivos, por un lado los jóvenes de Down se forman en fotografía y, por otro, "los futuros maestros viven la diversidad en primera persona, es una forma de hacer profesores más comprometidos", comentó el psicólogo.
La iniciativa que comenzó el año pasado presenta sus resultados en Miradas, pero el proyecto continúa adelante y durante este curso ya hay tres nuevas estudiantes de Magisterio: Mireia Moreno, Patricia Marco y María Martínez, trabajando con Alfonso Revilla y ocho usuarios de Down Huesca en una nueva colección fotográfica, que llevará por título El mundo desde sus ojos y se expondrá el año que viene, avanzó María Martínez.
Con ambos proyectos se consigue "sacar de las aulas el trabajo que se hace en la Universidad" , valoró Revilla, para quien estas iniciativas son una forma de devolver a la sociedad lo que ésta invierte en la Universidad.
La exposición, detalló el profesor, se estructura en tres líneas: el retrato (como forma de reconocimiento personal y social), las relaciones interpersonales (donde se aborda el tema de la comprensión con uno mismo y el entorno) y los espacios (tanto el personal como el público).
Ayer, familias y usuarios de la asociación se acercaron a la apertura de la exposición, que contó con la asistencia de representantes del ámbito social, político y universitario de la ciudad. Entre otros, estuvieron presentes el vicerrector del Campus oscense, José Domingo Dueñas, la gerente de Cadis Huesca, Marta Peña, o las concejalas del Ayuntamiento Marta Escartín y Teruca Moreno. Todos se mantuvieron en segundo plano para dar protagonismo a los artífices de un proyecto con el que se trabaja por "la plena inclusión", destacó la presidenta de Down Huesca, Nieves Doz, en la inauguración de una muestra que, más allá de su valor artístico, su verdadero potencial reside en la diversidad de "miradas" que hay en la sociedad.
Fuente: Diario del Altoaragón. 26/04/2016














