Han recopilado ya ochenta textos para un libro que se publicará en breve
Los chicas y chicas de la Asociación Down han encontrado en la poesía una magnífica vía para expresar sus emociones. Jóvenes de los grupos de Huesca, Barbastro y Monzón participan en talleres específicos que les han llevado a escribir más de ochenta textos. El psicólogo de la entidad, Elías Vived, anunció ayer que ahora se va a editar un libro en el que se recoja toda esa creatividad.
El local de la Asociación del Casco Histórico de Huesca acogió ayer una sesión literaria en la que participaron algunos de los jóvenes poetas de Down y miembros de Aveletra, que ya compartieron sus textos el pasado 21 de marzo con motivo del Día de la Poesía. Elías Vived observó que la poesía "entronca perfectamente con una característica muy común en las personas con discapacidad intelectual y especialmente en las que tienen Síndrome de Down como es "su gran sensibilidad" y agregó que "están disfrutando mucho leyendo y creando".
Un grupo de chicos y chicas de la entidad visitaron ayer el colegio de Grañén y sus intervenciones en las diversas clases en las que estuvieron concluyeron, por decisión suya, con poesía. "Eva, que ahora no está aquí, ha traído siete poesías que había escrito el fin de semana. Me lo cuentan hace cinco años y no me lo creo -exclamó Vived-. Escribir poesía forma ya parte de su ocio".
Vived comentó que de cara al futuro se van a indagar nuevas vías. "En Grañén nos han pedido que tratemos de contagiar este gusto por la lectura y la poesía a sus alumnos y lo vamos a hacer, a través de un proyecto", anunció.
José Borrel se encargó de presentar al grupo. "Pertenecemos al taller de poesía creado en la Facultad de Magisterio. A veces escribimos en grupo y otras poesías son personales", señaló. Le acompañaban Ana García, Daniel Marín, Esther López, Noel Esteban, Marcos Rufat, Pablo Bescós y Andrea Otal. Por parte de Aveletra, participaron José Martín-Retortillo, Begoña Sopena, Juan Carlos Sanagustín, Isabel Recio, Anabel González y Elisabeth Hernández.
Dani leyó una poesía de Pablo Anoro y Germán, dos de Ángel Guinda. Noel y Esther le pusieron voz a un texto de Ana Cera y Begoña, a sugerencia de sus compañeros, eligió tres letras de su Abecedario poético, la A, la C y la Z. Marcos recitó Frases de amor, de Lidia Arasán, y Anabel, a Gloria Fuertes. El poema que Pablo leyó se titulaba A mis amigos, y era de su autoría, y Juan Carlos correspondió con un soneto, también propio, titulado Falto de recursos. Andrea eligió La vida es amistad, Isabel El Bolso de Mary Poppins, de Julia Conejo, y Ana Amor entre cuatro vientos, de Eva y Pablo.
Elisabeth Hernández, presidenta de Aveletra, les dijo a los chavales que para crear es importante leer y escuchar a los autores favoritos, que son aquellos que les deben permitir fluir y sacar lo que llevan dentro. Para su lectura, eligió La luna, de Jaime Sabines, mexicano como ella y el primer autor que le gustó cuando pensaba en escribir.
Elías Vived fue el encargado de cerrar los turnos. "Una voluntaria de Barbastro vivió una situación terrible y la poesía nos sirvió para darle ánimos y para afrontar el dolor", comentó el psicólogo, que a continuación leyó el texto que él le dedicó.
Antes de finalizar, en sendos gestos de valentía y sensibilidad, Pablo y Esther improvisaron dos poemas de amor para personas muy queridas para ellos, y Marcos regaló unas bellas palabras de amistad que emocionaron a su destinataria. En ese magnífico clima, hubo tiempo también para que dos jóvenes que horas antes habían tenido una disputa se reconciliaran. "Estamos disfrutando", aseguró Elías Vived.














