El tratamiento, promovido por Asapme, está enfocado al ámbito de la salud mental
El rocódromo de Monzón, situado en el pabellón "Los Olímpicos", acoge desde enero un tratamiento en el ámbito de la salud mental novedoso en España denominado "Terapia a través de la Aventura". La iniciativa, denominada "Abriendo vía" y pionera en España, la han promovido el centro psicosocial de Asapme de la capital ribereña (Asociación pro Salud Mental), la Asociación Experientia (trabaja desde hace un tiempo en ese campo) y el Club Montisonense de Montaña, que cede el material técnico y facilita el servicio de un monitor.
MONZÓN.- La Terapia a través de la Aventura se define así: "El uso prescriptivo de experiencias de aventura proporcionadas por profesionales de la salud mental, realizadas a menudo en ambientes naturales que involucran kinestésicamente a los participantes en los niveles cognitivo, afectivo y conductual". Mientras que en países como EEUU, Canadá, Gran Bretaña Australia y Nueva Zelanda se lleva practicando desde hace 30 años, en España se trata de un enfoque innovador.
El proyecto piloto ha consistido en un ciclo de 12 sesiones de una hora y media, a razón de una semanal, que finalizará el próximo jueves. El cursillo lo comenzaron seis personas de entre 18 y 35 años de edad y lo van a finalizar tres (una encontró trabajo y dos abandonaron). Dado que era un primer paso en el mundillo de la escalada, los organizadores prefirieron el rocódromo a cubierto que una vía al aire libre. David Fernández, terapeuta ocupacional, miembro de Asociación Experientia y responsable del programa, indica: "Sobre la base del aprendizaje que ofrece la experiencia de la escalada, se facilita la participación en vivencias que propician cambios en las personas participantes en aspectos como la autoconfianza, la superación de miedos, la mejora de las relaciones sociales y la confianza en los demás, la expresión de sentimientos, el manejo del estrés, la autoestima y la toma de conciencia de las capacidades y recursos personales".
REFLEXIÓN Y CONCLUSIONES
El último cuarto de hora de la sesión se dedica a la reflexión en grupo sobre lo vivido en la pared de la escalada (usuarios, profesionales de la salud mental y monitores deportivos sentados en un corro), con el fin de extraer conclusiones aplicables a la vida diaria.
Fernández dice: "El objetivo no es otro que mejorar la salud mental y por tanto la calidad de vida del individuo. En este sentido, son numerosos los estudios internacionales que avalan los beneficios de la escalada terapéutica".
Según el terapeuta, la experiencia en el rocódromo montisonense arroja un balance positivo y muy enriquecedor, tanto para los usuarios como para los monitores. "A los participantes se les notan mejoras en aspectos como la autoconfianza y la superación de miedos, y también en las relaciones personales, pues hay una meta común. Si alguien piensa que cierta altura son pocos metros, se le hace recapacitar sobre la idea de que ese ha sido su nivel de hoy y debe plantearse otro para mañana. No tengo duda de que esta metodología de intervención psicosocial funciona".
Fernández valora el engarce de Asapme, el Club Montisonense de Montaña y Asociación Experientia que ha permitido desarrollar el programa piloto, y hace un llamamiento "a cualquier tipo de entidad o institución" para darle continuidad y extenderlo incluso a personas de menor edad. Experientia es una asociación sin ánimo de lucro, sin embargo, todo cuesta: los materiales, las instalaciones, el tiempo de los monitores... Un último apunte positivo: los terapeutas ocupacionales y profesionales de la salud mental que se involucran en esta actividad publicitan los resultados y los ponen en común con sus compañeros, lo que hace avanzar el conocimiento sobre los beneficios del matrimonio "aventura y terapia".
Fuente: Diario del Altoaragón. 02/04/2016














