El doctor Agustín Serés plantea nuevos retos en el 25 aniversario de la Asociación
HUESCA.- El doctor Agustín Serés, una autoridad a nivel mundial sobre genética y Síndrome de Down, animó ayer en Huesca a la sociedad a asumir nuevos retos para dignificar la vida de las personas que padecen esta alteración cromosómica. "Nadie conoce sus límites", proclamó en una conferencia,
en la que también espetó: "Es la hora del Síndrome de Down, no la dejemos escapar".
El doctor acudió a la capital oscense para participar en la celebración de las bodas de plata de la Asociación Down Huesca, que se constituyó oficialmente hace 25 años, el 20 de marzo. Se da la circunstancia de que la ONU no decidió hasta diciembre de 2011 designar el 21 de marzo para conmemorar el Día Mundial del Síndrome de Down.
Down Huesca celebró ayer en el Palacio de Congresos su efeméride, con un acto en el que además de algunas intervenciones se inauguró en las inmediaciones de este espacio un reloj de sol diseñado por el propio Agustín Serés.
Al acto asistieron el alcalde de la ciudad, Luis Felipe, el concejal de Derechos Sociales, Manuel Rodríguez, la diputada de Asuntos Sociales, Susana Blanes, el director provincial del IASS, Eloy Torre, las concejalas Ana Alós y Teruca Moreno, y el expresidente de la DPH, Rodolfo Aínsa, entre otras personalidades.
El genetista comenzó su conferencia, titulada Algo más que el Síndrome de Down, recordando que estos términos se utilizan para referirse a personas y no a enfermos, y planteó nuevos retos y desafíos para avanzar en su bienestar. Para ello, según dijo, hay que superar la "imposibilidad de ánimo" que tiene la sociedad, que en su opinión "se ve frenada por algunos lastres como la ignorancia, la falta de reflexión, el miedo a errar o la pereza".
Advierte también una sensación de impotencia que se sustenta en justificaciones como la carencia de recursos, pero que en realidad incurren en el autoengaño. "Creemos nuestras propias mentiras, que los culpables son los demás, que la genética lo domina todo, y somos muy soberbios, no queremos aprender de los demás, ya lo sabemos todo", señaló.
Agustín Serés contrapuso algunos conceptos, por ejemplo compasión a pasión. "No es lo mismo luchar con pasión por algo, que es una actitud activa, mientras que la compasión no le interesa a nadie. La pasión abre nuevos caminos".
Enfrentó también la posibilidad de sobrevivir a vivir, quedarse en un rincón o gozar de una serie de derechos y libertades que se deben garantizar. Y destacó que no es lo mismo la implicación que el compromiso. "La primera supone participar, mientras que el compromiso implica dejarse la piel. Hay mucha gente que participa, pero no se compromete. Los comprometidos aportan más, pero hay que salir de nuestra zona de confort".
El doctor observó que hay gente que sólo ve los problemas, mientras otras personas aportan soluciones, y puntualizó que encontrar una salida es distinto a encontrar una solución. "Para solucionar hay que superar la apatía con creatividad, pasión, valentía y saber qué puedo hacer", indicó.
Serés volvió a plantear al auditorio que hay que asumir una serie de desafíos. "No hay que pensar en problemas, sino abrir la mente, ser positivos y actuar con pasión -manifestó el doctor-. Cura más una palabra que un medicamento".
Para alcanzar esos retos, dijo que hay que desechar las influencias negativas, estar dispuesto a aprender de los demás, dignificar las condiciones de vida de las personas con Síndrome de Down y fomentar la cultura del esfuerzo. Defendió la imaginación frente a la fantasía y propuso entusiasmo para hacer frente a la rutina.
En sus conclusiones finales, el especialista recordó que toda la sociedad tiene la misión de lograr la felicidad de estas personas, que implica algo más que lograr el bienestar físico. "Hay que dignificar sus vidas, no deben ser niños eternos, son seres humanos que crecen -recordó-. El trato humano es parte del tratamiento. Cuidado con los vendedores de humo, porque no todo sirve. Si no creemos en ellos nadie lo hará. Integrarles en la sociedad es complejo y difícil, hay que tratarles con normalidad, respetar sus derechos y exigirles sus obligaciones y deberes. No hay que decidir por ellos, porque saben muy bien lo que quieren. Si solo pensamos lo que no pueden hacer, no sabremos lo que sí pueden hacer. Nadie conoce sus límites. Es la hora del Síndrome de Down, no la dejemos escapar. Con este acto -finalizó-, queremos sembrar en los habitantes de la ciudad una semilla que esperemos dé unos frutos maravillosos".
EL RELOJ DE SOL ECUATORIAL
José Borrel, asesor médico de Down Huesca y Down España, fue ayer el encargado de presentar a Agustín Serés, con quien comparte amistad desde hace muchos años. Lo conoció cuando era coordinador del Centro Médico de Barcelona, cargo que ocupó Serés entre 1989 y 2014. Borrel le calificó como "una autoridad a nivel mundial" y también se refirió a sus diversas y variopintas aficiones, como el cultivo de cactus - con más de doscientos ejemplares en su haber- o el Museo del Aceite que tiene en su Alpicat (Lérida) natal. Además, hace tortillas de patatas de diferentes colores y diseña relojes de sol.
Mariano Lisa, alcalde de Buera, salió al estrado para contar que el reloj de sol que hay junto a la ermita de Santa María de Dulcis también es una creación del doctor. El de Huesca tiene la peculiaridad de ser "un reloj de sol cromosómico" (las 24 horas son los 24 cromosomas dibujados), que incluye además un agujero por el que se puede mirar y contemplar la Estrella Polar y estará iluminado por la noche.
Luis Felipe agradeció la donación del reloj a la ciudad y consideró que será un símbolo más de la presencia de la Asociación en la capital.
El tiempo nos hace a todos iguales, el lema del reloj. "Resume lo que deseamos y a lo que aspiramos toda la sociedad", concluyó Nieves Doz
Fuente: Diario del Altoaragón. 21/03/2016














