Sus Majestades visitaron ayer el Centro de Atades y el Hospital de Barbastro
HUESCA.- Melchor, Gaspar y Baltasar han tenido mucho trabajo en el Alto Aragón, donde ayer siguieron entregando regalos a pequeños y mayores.
La alegría que provocaron las cabalgatas del martes por la tarde en todas las localidades de la provincia, se transformó ayer en sorpresa, emoción y alguna lágrima cuando al levantarse por la mañana, los niños encontraron bajo el árbol alguna de las cosas que les habían pedido en sus cartas.
Pero hubo para todos, ya que sus Majestades de Oriente tampoco se olvidaron de los mayores, y aprovecharon la jornada de ayer para visitarles en residencias y centros asistenciales. De hecho, la sombra de los Reyes Magos se alargó ayer por la mañana hasta el Centro de Atades, residencias de Casa Amparo, Municipal, López Novoa de las Hermanitas y Somontano para finalizar en el Hospital de Barbastro, al mediodía, informa Ángel Huguet.
La entrega de cajas de bombones y obsequios se completó con los juguetes para nuevos altoaragoneses nacidos en los últimos días. En las residencias y en el hospital la visita se hizo extensiva a dependencias de servicios, donde los Reyes departieron con religiosas, cocineras, matronas, enfermeras, trabajadores, pacientes y familiares.
Por otra parte, el párroco José María Cabrero fue uno de los protagonistas "reales" en la zona delimitada por varias localidades donde realiza su labor pastoral porque está entre los impulsores principales para organizar cabalgatas en Alquézar, Buera, Colungo y Radiquero, gracias a la buena disposición de vecinos que colaboran.
En general, los Reyes visitaron todas las localidades del Somontano entre martes y miércoles dejando la estela de un buen recuerdo, perecedero.
En Tamarite de Litera la noche de Reyes fue muy especial. Con gran trabajo previo, la mañana del día 5 la tienda mora sirvió para sumergir de lleno a los vecinos en el ambiente que anticipa la llegada de sus Majestades los Magos de Oriente. Pajes, Reyes a caballo y grupos de animación, recorrieron la calles y plazas de la localidad con parada de Melchor, Gaspar y Baltasar, y la corte real pararon en la colegiata. La asociación mima y cuida todos los detalles, y así los vecinos de la comarca que acudieron a ver la cabalgata disfrutaron de un trabajo que lleva mucha preparación y que merece la pena, informa José Luis Paricio.
En Biscarrués, los Reyes Magos volvieron a sorprender a los vecinos de todas las edades. El recorrido comenzó en Piedramorrera y luego en Erés, donde tras entregar regalos en ambos municipios a todos los vecinos, continuaron su periplo por la Comarca de la Hoya en Biscarrués, donde hicieron la magia de reunir a todo el pueblo alrededor de la fiesta.
Las anécdotas vinieron marcadas por la alegría de la gente recogiendo los obsequios en la calle o en la puerta de sus casas, donde los Reyes fueron recibidos con buñuelos, roscón y otros presentes.
Tras la entrega de presente, en Biscarrués se disfrutó de una merienda cortesía del Ayuntamiento, en la que se sortearon regalos y se recaudó dinero para acabar de pagar el tejado de la iglesia del pueblo y colaborar con la Comisión de Fiestas.
En Siétamo y Aínsa, sus Majestades también hicieron las delicias de los vecinos. Aunque los más pequeños fueron los que más disfrutaron de la presencia de Melchor, Gaspar y Baltasar, los mayores tampoco quisieron perderse la visita de los Reyes a sus municipios.
En Ara, por quinto año consecutivo, se recibió a sus Majestades de Oriente. Eran las siete de la tarde del día 5 cuando, acompañados por el repicar de las campanas de la iglesia, Melchor, Gaspar y Baltasar se aproximaron, con un andar lento e iluminados por el fuego de las antorchas que portaban, hasta la plaza Mayor. Ahí fueron recibidos por los niños Tras ser saludados por el alcalde, Hilario Tesa, sus Majestades se dirigieron al altar mayor de la iglesia dedicado precisamente a la Adoración de los Reyes Magos. Tras acomodarse comenzaron a recibir uno por uno a los más pequeños, entregándoles caramelos y regalos. Una vez fueron entregados, se despidieron dejando constancia de lo bien recibidos que se sienten en Ara y comentando que volverán cada año para entregar personalmente los regalos a los niños de este pueblo.
La tarde fue fría, por lo que un chocolate y una rica merienda en el local social hizo que los asistentes a esta cabalgata finalizaran el día reunidos en buena armonía y los niños, alborotados por las emociones vividas, estrenando y compartiendo sus nuevos juguetes.
Fuente: Diario del Altoaragón. 07/01/2016














