José Borrel Doz es un joven oscense con Síndrome de Down que presenta hoy su segundo libro.
José Borrel Doz es un joven oscense con Síndrome de Down de 27 años, con interés, como otros chicos de su edad, por la formación, el trabajo, la autonomía, el ocio, la vivienda, el amor, el sexo y la amistad. Todas estas cuestiones las aborda en su segundo libro, Cómo trato de llevar mi vida (Editorial Pirineo), donde el autor de Mi experiencia en el piso de vida independiente (2012) reflexiona ahora de una forma más madura sobre algunos asuntos que le afectan directamente. La presentación de esta obra tendrá lugar hoy, a las 19 horas, en el Centro Cultural de Ibercaja de Huesca.
HUESCA.- "El título se me ocurrió porque cuando llegas a una cierta edad en la que puedes vivir con quien sea es como si el tiempo se parase y vas recordándolo todo", explica. Y en su memoria están los jóvenes estudiantes universitarios que convivieron con ellos los primeros años en los pisos de vida independiente, y los compañeros, amigos y profesionales de Down Huesca, "una asociación con corazón".
En la fotografía de la portada aparece en unas fiestas del barrio de Santo Domingo y San Martín, con dos de aquellos estudiantes Miquel y Guillermo, y su inseparable amigo Daniel Marín, con quien vive desde que se emancipó de sus progenitores.
"Cuando me fui a vivir a un piso tenía 19 años. Llevaba mucho tiempo en casa de mis padres y me costó independizarme. Como todos, al principio, no quería moverme de ahí, pero al final me fui a ver qué pasaba. Después entré en un ataque de nervios".
Explica que fue Elías Vived, el "maestro de la psicología", quien le convenció para ello. "A mi la suerte me echó cara o cruz", añade, y asegura que al final le salió bien.
Algo muy importante para el joven son las relaciones humanas. "Cada vez conozco a más gente de Huesca y de otros sitios y eso es importante", afirma, y apunta que, aunque no siempre es fácil, en general no tiene problemas para llevarse bien. "Los que me conocen notan amistad, y Daniel y yo sabemos cómo es cada uno".
Confiesa que se ha enamorado alguna vez, aunque suele procurar "que nadie lo sepa", y le da importancia al amor y al sexo, aunque tiene claro que son cosas diferentes. "El amor es como una caricia a una amiga", valora, y dedica algunos pasajes del libro a esta cuestión. "Un día una chica me guiñó un ojo y me cambió los esquemas, yo la quería con toda mi alma. Ella era todo para mí, hasta que esa chica pensó que yo no hacía bien las cosas, tal y como yo pensaba la relación. Y pasó de largo en mi vida, como si fuera un chico loco sin corazón". Entre broma y broma -confiesa que le gustaría tener pareja, aunque "la cosa está muy fría"-, le sale la vena de poeta. "Amar a una persona es conocerla muchas veces", escribe en el libro.
José Borrel no se ve diferente a otro chico de su edad en lo sustancial. "Mi compañero tiene discapacidad intelectual y no le pasa nada y yo tengo algunas dificultades para algunas cosas, pero la persona es la que es".
Fuente: Diario del Altoaragón. 17/12/2015














