Los alumnos de la Escuela Taller recogen sus diplomas en un emotivo acto
HUESCA.- Entraron como alumnos y ayer, dos años después, once usuarios de la Escuela Taller de Agricultura Ecológica Plantero de Atades Huesca, obtuvieron los diplomas que los acreditan como profesionales del sector. José Ángel Abió Sesé, Jaume Cervera Solà, Diego Damián Dumaguala Eras, Marcos Galindo Pomar,
Antonio Giménez Clemente, Daniel Hernández Giménez, Manuel Jiménez Giménez, Gonzalo Lavilla Castán, Iván Márquez Rodríguez, Cristina Martín Quitian e Iván Israel Rosales Noboa dan así un paso más hacia el mundo laboral, un camino que les permite acercarse a una meta de vital interés, la normalización de sus vidas, y con ella el ejemplo de la inclusión en la sociedad de las personas con discapacidad intelectual.
Rodeados de familiares y trabajadores de Atades Huesca, los once alumnos protagonizaron un acto presidido por numerosas autoridades: la directora gerente del Instituto Aragonés de Empleo, Ana Vázquez, el presidente de Atades Huesca y su gerente, Lorenzo Torrente y Miguel Ángel López, respectivamente, el presidente de la Cámara de Comercio, Manuel Rodríguez Chesa, el delegado territorial del Gobierno de Aragón en Huesca, José Luis Abad, el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Huesca Manuel Rodríguez, entre otros concejales de la Corporación municipal.
Una ausencia, la de Javier Nova Sampietro, que fue alumno de este curso de la Escuela Taller y falleció el pasado mes de agosto, llenó de emotividad el evento cuando el presidente de la asociación, Lorenzo Torrente, recordó su paso por Atades Huesca.
En su intervención, Torrente recalcó que el objetivo de iniciativas como la que se clausuraba ayer era otorgar "alas" a los alumnos, para que puedan volar solos y "seguir hacia adelante", e introducirse en el mercado laboral.
"El curso ha consistido en darles formación teórico y práctica en agricultura ecológica para su futura inserción laboral", detalló a continuación. De los chavales que han participado (hay que recordar que la iniciativa está encaminada a la población juvenil con discapacidad intelectual), tres de ellos ya han pasado a trabajar al centro especial de empleo de la asociación, y aunque todos no pueden ingresar en Atades Huesca, Torrente destacó que "ahora tienen la formación necesaria" para desempeñar la labor de profesional en cualquier lugar.
También hizo hincapié en la elevada tasa de desempleo que afecta al sector de la discapacidad intelectual, que "ronda el 65 por ciento". Torrente abogó por seguir trabajando en esta línea y reafirmó el compromiso de su asociación con la formación de jóvenes con discapacidad intelectual para paliar la situación actual de desempleo.
El curso que concluyó ayer fue el segundo que se realiza en materia de agricultura ecológica, con el primero se logró la inserción laboral de cuatro personas con discapacidad intelectual que actualmente trabajan en producción de hortalizas ecológicas destinadas a ser comercializadas en el centro especial de empleo de Atades Huesca, a través de Semonia y Brotalia.
Además, recientemente, la asociación ha puesto en marcha una nueva Escuela Taller de Lavandería y Limpieza: Higía, que da formación en esta materia a nueve personas con discapacidad intelectual.
Tanto este segundo proyecto, como el que se clausuró ayer, cuentan con una subvención del Gobierno de Aragón, a través del Inaem y están cofinanciados por el Fondo Social Europeo.
La directora gerente del Instituto Aragonés de Empleo, Ana Vázquez, destacó la importancia de este tipo de talleres para dar formación y empleo, porque los considera "una herramienta de las más potentes para mejorar la empleabilidad de los desempleados aragoneses y ampliar sus posibilidades de inserción en el mercado laboral".
Vázquez se refirió especialmente a la población juvenil, que representa "el futuro" de la Comunidad, y al colectivo de la discapacidad, cuyas tasas de desempleo son demasiado elevadas. "Todavía hay más de tres mil personas con discapacidad desempleadas en Aragón", manifestó, al tiempo que reconoció que resulta "difícil" computar los niveles de discapacidad. No obstante, indicó que en torno a 40.000 aragoneses tienen reconocida una discapacidad, y para ellos "la inserción en el mercado laboral ordinario sería lo ideal, porque no solo consiguen una integración laboral, sino también personal y social".
En este sentido, prosiguió, es "importantísima la labor que desarrollan entidades como Atades Huesca, que promueven el empleo protegido, que configura un paso intermedio ante el difícil acceso al trabajo ordinario".
Dentro de este colectivo, las personas con discapacidad intelectual encuentran "todavía más dificultades para la inserción, lo que responde, en algunos casos, a cuestiones de prejuicios, porque están absolutamente capacitados para realizar su actividad profesional en las mismas condiciones que el resto, pero todavía hay que superar algunas barreras culturales", lamentó Vázquez. En este aspecto, Atades Huesca, añadió, se ha convertido en "un referente no solo en la provincia, también en Aragón".
Fuente: Diario del Altoaragón. 25/11/2015














