Cuatro expertas analizan en Huesca diferentes aspectos de la patología
HUESCA.- La invisibilidad de la artritis convierte a sus enfermos en pacientes, muchas veces, incomprendidos. Ocurre en el terreno laboral, pero también en muchos aspectos de la vida social, por ello, entidades como la Asociación de Artritis Oscense (ARO) trabaja para difundir entre la población las
peculiaridades de esta enfermedad crónica que afecta a unas mil personas en la provincia oscense, cuatrocientas de ellas solo en Huesca capital.
Ayer, el Espacio Ibercaja Castillo Montearagón acogió la novena edición de las jornadas de artritis, que organiza ARO y la Coordinadora Nacional de Artritis, una cita que se celebra cada año en Huesca para resolver dudas y compartir experiencias vinculadas a esta patología.
Los ensayos clínicos de esta enfermedad, el acceso al empleo de los pacientes, la función de las asociaciones y la importancia de la nutrición fueron los cuatro temas que se abordaron ayer en estas jornadas, en las que participaron cuatro expertas de cada una de las materias, así como la presidenta de la asociación ARO, María José Lample.
En lo que respecta a la situación laboral de los enfermos de artritis, la trabajadora social de ARO Diana Gómez, ofreció unos datos muy significativos. Y es que, según un estudio que se está desarrollando a nivel nacional, "el 96 por ciento de los trabajadores cree que sus oportunidades laborales están limitadas por su enfermedad".
Además, "el 64 por ciento opina que su situación estará peor en cinco años" y "alrededor de un veinte por ciento ha tenido que cambiar de trabajo por su enfermedad".
Una de las principales conclusiones que arroja esta investigación es que "las personas con artritis que trabajan tienen miedo y sufren porque tienen una enfermedad invisible que, en muchas ocasiones, no es comprendida ni por sus jefes ni por sus compañeros".
En su intervención, Gómez también ofreció información de dónde pueden encontrar trabajo los enfermos de artritis. En este sentido, recordó que aquellos que tienen el certificado de discapacidad pueden acudir a los centros especiales de empleo, o a las empresas ordinarias y las empresas públicas porque ambas reservan plazas para el colectivo de la discapacidad.
Otra de las cuestiones que se trataron ayer en las jornadas fue el papel que juegan los ensayos clínicos en esta patología. Al respecto, la doctora de Reumatología del Hospital San Jorge de Huesca Rosa Roselló indicó que estas prácticas desempeñan una labor "fundamental" para avanzar en el tratamiento de la enfermedad.
Roselló señaló algunas de las ventajas de los ensayos: "Ofrecen al paciente la oportunidad de acceder a un tratamiento que no está a la venta", algo que es muy beneficioso sobre todo "para la gente que ha tenido fracasos terapéuticos previos".
La doctora no obvió los inconvenientes de estas prácticas. En este sentido, reconoció que "al ser tratamientos nuevos puede que tengan efectos secundarios que no se conocen", y que, por tanto, "la seguridad del paciente corra algún peligro".
No obstante, recordó que los participantes en los ensayos clínicos "pueden dejarlos cuando quieran", simplemente dando una razón del motivo de su abandono.
En el Hospital San Jorge se realizan ensayos clínicos, confirmó Roselló, aunque como en Huesca no se hace investigación básica, estos ensayos ya han sido probados anteriormente y tienen más garantías para el paciente.
La alimentación fue otra de las cuestiones que se analizó ayer en las jornadas. La nutricionista Cristina Yebra resaltó la importancia de llevar una dieta antiinflamatoria, "rica en ácidos grasos omega tres y baja en productos procesadados con grasas saturadas".
La especialista recomendó el consumo de algunos alimentos, como las leches vegetales, los pescados azules y las especias en general y la cúrcuma en particular.
Además aconsejó a los pacientes "planificar las semana" para ordenar las comidas y "hacer lista de la compra", para conseguir aquellos productos que ayudarán a sobrellevar la enfermedad.
Por último, Eva Rodríguez, socia de ARO y vocal de la Coordinadora Nacional de Artritis, habló del asociacionismo como "un agente más del sistema sanitario" y glosó las principales virtudes de estas entidades. En este sentido, indicó que las asociaciones de pacientes "están para y por el paciente, para ayudar a los enfermos, a su entorno y a la sociedad a comprender cuál es esta enfermedad y cómo se puede convivir con ella".
Fuente: Diario del Altoaragón. 24/10/2015














