La exposición estará abierta al público hasta el próximo 8 de octubre
La Asociación Oscense Pro-Salud Mental (Asapme) inauguró ayer una exposición con los trabajos realizados por el alumnado de su taller de pintura, en la sala de la Fundación Caja Inmaculada de Huesca.
Según el profesor José Generelo, que lleva años enseñando pintura a estos jóvenes,
con esta muestra se pretende dar valor a la creatividad y singularidad de sus autores, así como la labor que la asociación lleva a cabo. "El taller es, además de una terapia, un grupo de pintores que, juntos, comparten sus pensamientos, sus inquietudes, sus vivencias y sobre todo su amistad. Al pintar, cada uno hace florecer su imaginación e intenta representar las imágenes, formas y colores que tiene en su interior, siempre siguiendo su peculiar estilo y su personal forma de expresarse", indica.
La muestra se enmarca en los actos que la asociación ha preparado con motivo del Día Mundial de la Salud Mental que se celebrará el próximo 10 de octubre. Dentro del programa conmemorativo, el miércoles 7, representantes de Asapme leerán un manifiesto y sortearán uno de los cuadros de la exposición.
Ayer, los cuadros colgados en las paredes de la sala de la CAI animaban el espacio con su colorido y la diversidad de sus estilos. Mamen había pintado a Estela, con su marido y su hija, que parecían dar un paseo. En otro lugar, un autorretrato de la autora llenaba todo el cuadro, en una personal interpretación.
Rafa se sirvió de potentes colores para transmitir el drama de un bosque en llamas y Miguel deja que se escurran algunas lágrimas en unas miradas de Semana Santa.
Raúl recrea algunos planetas que pueblan el universo y Roberto baja a la tierra de su Monte Blanco, con el azul del cielo reflejado en la nieve. Javier prefiere el atardecer en las Rocosas, Eduardo las naranjas de Valencia y César pinta el invierno y el nacimiento en las montañas rojas.
Hay otro cuadro colgado de Raúl, que proclama su devoción por Mesi. Eduardo firma el lienzo en el que aparece una chica guapa y esbelta, César anuncia la presencia de un loco que más bien tiene cara de científico sabio o de abuelo entrañable, y Javier descubre que la casa del mar es de color verde.
Apetece bañarse en la cascada de Roberto y tumbarse un rato para mirar a lo alto y ver un trocito de cielo, entre las ramas de los árboles de Mamen. Llaman la atención dos grandes mariposas que firman el taller de Asapme, una sobre un fondo blanco y otra sobre uno negro, cuyas alas están realizadas a partir de dos paletas de pintura, salpicadas de vivos colores. Blanquita le hace un guiño a la peña Oroel. La exposición estará abierta al público hasta el 8 de octubre, de lunes a viernes, excepto festivos, de 18:30 a 21:00 horas. La entrada es libre.
Fuente: Diario del Altoaragón. 29/09/2015














