La entidad celebró ayer en el Centro Cultural del Matadero su primer aniversario
La asociación Sonería celebró ayer su primer aniversario con un espectáculo construido con las voces y los corazones de los más variados grupos que se han involucrado en su proyecto.
Durante más de dos horas, los participantes y el público congregado en el Centro Cultural del Matadero compartieron, gracias a la música, un espacio común lleno de canciones, experiencias, risas y felicidad.
Sonería es una asociación sin ánimo de lucro que, según explica Carlos Purroy, vicepresidente de la entidad, se creó a partir de la necesidad de trabajar con la música y el sector social. Entre otros destinatarios y objetivos, se dedica a la prevención comunitaria, a procesos terapéuticos de sanación y a la inclusión e integración social de colectivos con diversas problemáticas.
Aunque Sonería se constituyó jurídicamente como una asociación hace un año, sus integrantes tienen una trayectoria mucho más amplia en este campo. Carlos Purroy, por ejemplo, lleva más de diez años dedicado a esto. Con anterioridad, era profesor del conservatorio y sentía que la música tenía mucho más de lo que le ofrecía ese centro. "Al final vemos que la música se imprime en el corazón de las personas y es a través del corazón donde fundamentalmente se comunica y se expresa -señala-. Eso a mí me faltaba y busqué una aplicación de la música en un terreno en el que pudiera involucrar mi corazón y el de los demás". A partir de ahí, fueron llegando otros profesionales adecuados a esa idea y se unieron para trabajar con ese punto de vista común.
Sonería son hoy, además de Carlos Purroy, Elvira Martín, que ha asumido la presidencia, Laura Lisi, Javier Arinero, Rita Perandres y Nuria Estaún. Aunque no está integrada en esta sociedad, Sonia Escuer colabora con ellos con frecuencia.
Recientemente han abierto un local de referencia (Casa Sonería) y ampliado sus servicios con nuevos proyectos. "Todo ello se ha conseguido fundamentalmente a base esfuerzo, tiempo y dedicación de todo el equipo sonero", comentan los miembros del colectivo.
Uno de los objetivos previstos para el próximo curso es consolidar y hacer sostenible su estructura actual, además de adquirir nuevos materiales y dotar de un equipo de audio a sus instalaciones. Aquel que desee colaborar, puede hacerlo a través de una fila 0.
"SONERÍA SOMOS TODOS"
Sonería pretende crear sinergias entre colectivos a través de la música y la gala de ayer, titulada ¿Y si lo vivimos juntos , fue un ejemplo muy claro de ello, además de aportar una visión global de toda la labor que está desarrollando la asociación.
En el evento intervinieron los grupos de Canto Prenatal y Música para bebés, el Coro Terapéutico de la Asociación de Enfermedades Neurológicas (Aeno), el Coro Arcadia de la Fundación Agustín Serrate, el Coro de Atades Huesca, Asapme de Jaca, Mujeres Saludables del proyecto del Ayuntamiento de Huesca, Música en las escuelas y usuarios de las Unidades de larga y media estancia del Centro de Rehabilitación Psicosocial "Santo Cristo de los Milagros". Además, hubo actuaciones individuales, improvisaciones y juegos, en una gala amena que condujo principalmente Carlos Purroy, con intervenciones puntuales de sus compañeros.
En este marco, se proyectó también el cortometraje documental Canta conmigo, dirigido por Javier Arinero y en el que ha colaborado el Art Lab Huesca.
"Al final, se trata de sentir que la música te puede ayudar a tener una vida más feliz", comentó Carlos Purroy a este periódico, como conclusión de la jornada, y agregó que cuando hay un trabajo y una reflexión detrás, "puede ayudar a crear un proceso de comunidad mucho más satisfactorio".
"Cuando cantamos juntos podemos romper muchas barreras culturales, lingüísticas, emocionales, económicas e interactuar de una forma más equilibrada -prosiguió-. Cuando dialogamos, podemos partir de experiencias contrapuestas, pero si logramos con la música una base común, una emoción común, sabremos llegar a acuerdos de una manera más fácil. De esta forma se crea un equilibrio que satisface a las personas y las hace ser felices".
La gala comenzó con una canción de bienvenida, El barquito de cáscara de nuez, con el que el auditorio emprendió un emocionante viaje, en una nave llena de alegría para compartir.
Entre canciones como La vida es bella, Viva la gente, Todo depende de ti o Cantares, se fueron sucediendo los testimonios de mamás, mujeres embarazadas, personas con alguna discapacidad o con alguna enfermedad mental o neurológica, que aportaron su experiencia relacionada con la música y Sonería. En general, destacaron que "lo mejor de cantar en un grupo es saber que formas parte de él", que se hace en grupo "crea un estado de felicidad" y que la música es "estímulo y motivación", que "entra por los oídos, pasa por el corazón y eleva el espíritu".
"Podríamos crear un Huesca cantante y cantable, y patentar el sonido Huesca", se preguntó Carlos Purroy. "En la vida nunca se pueden hacer las cosas solo, necesitas de los demás -prosiguió-. Soy feliz, si soy capaz de sentir la felicidad de los demás".
Los diversos grupos fueron compartiendo canciones y escenario hasta la última gota de la tarde. Al final, miembros de diversas formaciones y parte del público se subieron a las tablas para cantar Piel canela, como una sola voz.
Fuente: Diario del Altoaragón. 11/06/2015














