Toda la sociedad altoaragonesa está invitada a participar en la tercera edición de la Marcha Aspace, que tendrá lugar el próximo 19 de abril, pero los verdaderos protagonistas de la cita son las personas con parálisis cerebral y discapacidades afines que atiende la entidad oscense. Un buen número de ellas tiene intención de realizar el recorrido como los dos años anteriores, algo que recuerdan como una de las experiencias más maravillosas de su vida.
Es el caso de Jesús Solans y Elena Ratia, dos residentes de Aspace Huesca que aseguran estar contando las horas para que llegue el día.
HUESCA.- Jesús Solans es un chistavino de Señes, que se crió en Orillena desde los diez años y ahora lleva once viviendo en Huesca. Se considera un hombre como cualquier otro. "Tengo parálisis cerebral que me afecta en algún sentido, pero en otros no. No puedo andar, pero puedo hacer muchas cosas por mí mismo". Le gusta hacer cestas grandes, porque la motricidad de la mano izquierda le dificulta manejar objetos de pequeño tamaño, y también le divierte lijar, dar paseos y ver partidos de baloncesto. Añade que el acceso con silla de ruedas al Alcoraz le resulta más complicado. Se declara hincha del Barça.
Jesús cumplirá en julio sesenta años. "Si llego", apunta mientras asoma una gran sonrisa en su cara, la misma que habitualmente luce la oscense Elena Ratia. En Aspace dicen que ella es una persona muy positiva, alegre y extrovertida. Habla con alguna dificultad, pero es una gran lectora. Le atraen especialmente las novelas y más si llevan la firma de Ángeles Caso. Contra el viento es el último libro que ha leído. Tiene 54 años.
Tanto Elena como Jesús están deseando que llegue el 19 de abril. Bromean con Miguel Montori, responsable del servicio de adultos de Aspace Huesca, y le dicen que lo que más disfrutan del día de la Marcha es el rato del recorrido. Montori les espeta que, como van en silla de ruedas, ellos no se cansan, y Elena y Jesús se ríen con complicidad, y le sueltan un "cuanto más largo sea el camino, mejor".
Chanzas aparte, aguantaron como cualquier "marchoso" la lluvia del primer año y el viento del segundo, y realizaron un notable ejercicio de confianza, al dejar que guiaran sus sillas, y por unas horas sus vidas, gente voluntaria a la que, en algunos casos, no habían visto antes en su vida. Al mismo tiempo, les expresan todo su agradecimiento por tanta generosidad.
Elena afirma que en las dos primeras "Marchas" se lo pasó de maravilla. "Es lo mejor que hemos hecho nunca y mucha gente nos animaba a hacer más cosas", asegura, e invita a los oscenses a participar. "Que vengan a conocernos, que nos hace mucha ilusión".
"Este año, la marcha nos va a dar mucha más marcha", afirma Jesús, y el sol ha prometido que la tercera edición no se la pierde.
Fuente: Diario del Altoaragón. 12/04/2015














