Homenaje a once personas que trabajan en el Centro desde hace dos décadas
HUESCA.- Decenas y decenas de personas han encontrado con Arcadia y la Fundación Agustín Serrate los medios necesarios para que su vida diera un giro hacia la normalización, después de que una enfermedad mental les hubiera alejado de la vida comunitaria.
A muchos les devolvió un presente y un futuro esperanzador y por eso el vigésimo aniversario de la creación del Centro Especial de Empleo (CEE) "Integración Laboral Arcadia S.L." se conmemoró ayer con alegría y momentos llenos de emoción.
En un acto celebrado en el Vivero Provincial de la Diputación de Huesca, un espacio con mucho significado para Arcadia y sus trabajadores, el gerente de la Fundación, Javier Borau, recordó cómo se había creado el Centro Especial de Empleo. El 1 de abril de 1995, el entonces presidente de la institución provincial, Marcelino Iglesias, firmó veintidós contratos que supusieron la puesta en marcha de Arcadia.
En 1988, a propuesta de profesionales que trabajaban en el antiguo psiquiátrico, "se empezaron a poner mecanismos de rehabilitación psicosocial comunitaria con pisos tutelados y programas ocupacionales", comentó Borau, que subrayó que "no ha existido una administración como la DPH que tutele y avale un programa así con este colectivo" y agregó que, en aquella Fundación Agustín Serrate Torrente, estaban representados todos los partidos políticos.
En 2000, se produjeron las transferencias asistenciales de las tres provincias al Gobierno aragonés y se creó la Fundación Agustín Serrate, una entidad privada sin ánimo de lucro que debía continuar con aquella labor iniciada. "Entre todos llevamos más de veinticinco años trabajando con este colectivo -observó Javier Borau-. La Diputación ha sido la única administración tan sensible con él, también con sus talleres ocupacionales". Como ejemplo puso el Vivero Provincial, donde convive una plantilla de empleados de la institución, con una actividad de Arcadia. "Trabajan para más de cien ayuntamientos, distribuyen más de 65.000 flores en verano y 4.000 de invierno. Eso sí es un síntoma de integración", manifestó el gerente.
Finalmente, aseguró que sin los trabajadores de la Fundación y los de Arcadia, a quienes felicitó, esto no sería posible, y consideró a las familias "una pieza fundamental".
De aquellos veintidós contratos firmados hace veinte años, hoy continúan trabajando once personas. En un principio, se pusieron en marcha los talleres de jardinería, confección, viveros y lavandería, a los que después se añadieron serrería, gestión documental, huerta ecológica y Servicios Internos. En total, son 44 trabajadores en los CEE y 77 en otros niveles ocupacionales. "Estas 120 personas se levantan cada día a las siete de la mañana y acuden por sus propios medios a sus puestos de trabajo", destacó, y agradeció el apoyo de las instituciones "que ha hecho posible que esto funcione".
"Se ha demostrado que la salud mental, aunque siempre ha sido el hermano pobre, es muy rentable, según los estudios de retorno social de la inversión -finalizó-, pero sobre todo es muy importante por la calidad de vida y la inclusión social que proporciona a estas personas".
LOS RECONOCIMIENTOS
A Javier Borau le siguieron en el turno de intervenciones Carmen Viñao, en representación de las familias, y Elena Ascaso, de sus compañeros trabajadores de Arcadia. Ella y el resto de "protagonistas", como les llamó Javier Borau, recogieron unos galardones de madera trabajada en cerezo, con una placa que lleva el nombre de cada uno. Salieron al estrado una sobrina de Elena Abadía (confección), Gerardo Ara (viveros), Raúl del Río (viveros), Jesús Gracia (confección), María Luisa Latorre (confección), María Pilar Rubio (confección), la citada Elena Ascaso (confección), Ramón Fantova (lavandería), Luis Antonio Romeo (viveros), José Manuel Rivarés (servicios internos) y Marta Villuendas (lavandería).
Los reconocimientos fueron entregados por representantes institucionales y trabajadores de Arcadia, como el presidente de la DPH, Antonio Cosculluela, la directora provincial del Inaem en Huesca, Mari Carmen Launa, la concejala del Área de Bienestar Social del Ayuntamiento de Huesca, Marta Escartín, el presidente de la Comarca de la Hoya, Fernando Lafuente, el director provincial de Sanidad, Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón, Antonio Combs, el presidente de Cadis, Francisco Ratia, la monitora del taller de confección Arcadia Marta Penabad, la monitora del taller de Jardines de Arcadia Braulia Pueyo, el oficial encargado del Vivero de la DPH, Alberto Bergua, el patrono de la Fundación Agustín Serrate Pedro Pibernat, y el gerente de esta entidad, Javier Borau.
EMOTIVOS TESTIMONIOS
Las intervenciones de algunos de los galardonados llenaron de emoción el salón de actos del Vivero. Elena recordó su ingreso en el taller de confección, donde veinte años después sigue trabajando. Llegó desde Sabiñánigo, tras perder casi las esperanzas de encontrar un empleo, y hoy afirma que su trabajo le gusta y que seguirá poniendo todo de su parte, porque se siente "extremadamente agradecida".
Gerardo dudó de que ahora pudiera estar trabajando de no ser por este Centro Especial de Empleo y María Luisa aseguró que Arcadia fue su "salvación", que estaba muy mal en aquel momento y se encontró con una vida nueva. "Antes tenía muchos más ingresos en planta, que fueron disminuyendo e incluso algunos años he pasado sin ingresar", indicó.
Ramón agradeció con socarronería que le hayan "aguantado estos veinte años" y Luis Antonio añadió que si no hubiera sido por Arcadia no se hubiera "levantado de la enfermedad" y agradeció el apoyo "de todos los del Vivero". Pedro Pibernat, cuando salió a entregar uno de los premios, se dirigió directamente a Ramón: "No sabes tú cómo hemos aprendido y cómo nos ha cambiado la vida", dijo en medio de un gran silencio, y Marta, que fue la última en recoger su galardón, simplemente no pudo hablar de la emoción.
Antonio Cosculluela aseguró que todos esos mensajes recogían implícitamente la satisfacción que sentía como institución de haber hecho las cosas lo mejor que se ha sabido y podido. Recordó el nacimiento de la Fundación y su evolución, y puntualizó que a pesar de la transferencia de las competencias, la Diputación nunca se había desvinculado de Arcadia. "Nos hemos sentido ligados siempre", afirmó, y recordó que la institución contribuye a su mantenimiento con un convenio de trabajo en el vivero. Consideró a sus trabajadores "de esta casa" y en relación a la actividad que realizan en este taller enfatizó: "Vuestro trabajo florece en muchas partes de la provincia de Huesca".
Cosculluela destacó la "riqueza tremenda" que hay en la provincia en cuanto a centros especiales de empleo, que apostó por "impulsar", y defendió que el compromiso "debe ser colectivo" y que la sociedad debe aportar "una parte de su esfuerzo a mejorar esa integración tan importante en la sociedad".
Pilar Abadía, técnico de la Fundación Agustín Serrate, manifestó durante el acto que todos los días son "muy importantes e intensos" en Arcadia, pero que el de ayer era muy especial. "Gracias a todos por compartir con nosotros este encuentro, sin duda alguna un homenaje a la capacidad de resistencia, al esfuerzo, a la superación, a la recuperación y a la confianza y certeza de que es posible", señaló.
Fuente: Diario del Altoaragón. 01/04/2015














